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Ciudad costera, la cocina perpignanesa comprende un número importante de platos acompañados de frutos de mar y pescados. Por otra parte, Perpignan es una tierra propicia para la producción de vino. El Roussillon es un dominio vitícola reputado en toda Francia, que ofrece la posibilidad a los amantes del vino de probar tinto, blanco e incluso rosado, ideal cuando aparecen los fuertes calores, estando al borde del Mar Mediterráneo.
1- Las boles de Picolat
Las boles de Picolat, el plato de mil sabores. Agárrate fuerte porque este plato contiene una multitud de ingredientes tan buenos unos como otros. Es probable que deleite a más de uno. Es tradición servirlo durante las comidas familiares, o bien durante los días festivos. Plato catalán, las boles de Picolat son albóndigas de carne estofadas, preparadas con una mezcla de carne picada de ternera y cerdo, tocino, perejil, ajo y pan empapado en leche. Te dices que la receta termina ahí, ¿verdad? Pues bien, esa era solo la primera parte. Estas albóndigas se rebozan luego en harina y se doran en aceite de oliva. La cocción de estas albóndigas termina en una salsa compuesta de vino tinto, tomates, cebollas, aceitunas negras y champiñones. El plato se acompaña a menudo de patatas. El conjunto de estos ingredientes dan un toque único a este plato, una verdadera explosión de sabores.

2- Las anchoas a la catalana
También originaria de la región catalana, esta preparación de anchoas hace el tour de las mesas de aperitivos. Es un elemento esencial cuando pides tapas. Tradicionalmente muy saladas, las anchoas a la catalana se desalan después de haber sido abundantemente lavadas. Una vez terminada esta etapa, las anchoas se marinan en una mezcla de vinagre de vino, ajo picado, pimiento rojo y perejil. Las anchoas se acompañan generalmente de una buena rebanada de pan bien crujiente. El verano parece bastante apacible en Perpignan.
3- La cargolade
La cargolade, sin duda uno de los platos más populares del Languedoc-Roussillon, también apreciado por una gran mayoría de los franceses. Son pequeños caracoles asados sobre un fuego de sarmientos de vid. Se sazonan con una mezcla de ajo, que por cierto es muy reputado en el sur de Francia y que sirve de condimento en un número importante de platos; de perejil, aceite de oliva y sal. Una vez cocidos, se sirven con alioli, una mayonesa hecha a base de ajo o una vinagreta. Este plato se acompaña de maravilla con una copa de vino blanco, preferiblemente seco. Si vas a Perpignan durante el verano, es probable que los encuentres por todas partes. Este plato imprescindible se saborea en momentos de convivencia al aire libre, y durante los días de fiesta.


4- La crema catalana
Variemos un poco los placeres ahora. Este postre, como su nombre indica, proviene de Cataluña. Todo el mundo se apasiona por él, y se entiende. La crema catalana es similar a la crema quemada, pero se diferencia por la adición de ralladura de limón y canela, dando un sabor único a esta crema. La preparación es idéntica a la de la crema quemada, y cuando la cocción de la crema es perfecta, se le añade una fina capa de azúcar para quemarla con soplete.
5- La salsa catalana
He aquí un acompañamiento que acompañará tus platos de maravilla. Como se indicó un poco más arriba, el ajo es un ingrediente esencial de la cocina catalana y más generalmente muy utilizado en el sur de Francia. Además del ajo, esta salsa se compone de tomates asados, almendras o avellanas tostadas, pan duro empapado en vinagre, aceite de oliva, pimiento rojo y vino blanco (según donde te encuentres). Todo se tritura y está listo para ser servido delicadamente sobre carne, verduras asadas o incluso pescado.

6- L'ollada
Este plato bien consistente es una de las especialidades culinarias muy conocidas de Perpignan. L'ollada es un guiso compuesto de varias carnes, verduras y legumbres secas. Entre las carnes, encontramos ternera, pollo y cerdo. En cuanto a las verduras, judías blancas, repollo, patatas y zanahorias bastan para este plato tradicional. Este guiso se sirve sobre un caldo de fideos o arroz. Pequeño consejo: evita este plato en verano si tienes cosas previstas durante el día, ¡es probable que sufras las consecuencias!
7- El Côtes du Roussillon
Ya sea blanco, rosado o tinto, el Côtes du Roussillon se saborea a través de las estaciones. Los vinos blancos de esta denominación son reputados por su frescura, sus aromas afrutados y florales, excelentes con anchoas a la catalana. El tinto se muestra por su parte más corpulento y especiado, se casa muy bien con l'ollada y platos constituidos de carne. Finalmente, el rosado es idílico en verano, sin acompañamiento particular.
8- El Muscat de Rivesaltes
Producido en la región vitícola del Roussillon, el Muscat es conocido por su dulzura y su ligereza. Sus aromas son tales que es preferible servirlo para un aperitivo fresco, o para un postre como una ensalada de frutas


9- La rousquille
Esta pequeña golosina similar a un donut se realiza con productos populares de la región perpignanesa: harina, azúcar, mantequilla, huevos, todo aromatizado con limón y anís. Después de la cocción, una capa espesa de azúcar glas envuelve la golosina para un poco más de gula.
10- Las cocas catalanas
Estas pastelerías tradicionales catalanas pueden encontrarse tanto bajo la forma dulce como bajo la forma salada. Este sabor tan generoso proviene de la adición de anisete o azahar, muy popular en la región. Esencialmente, se le añaden frutas para aún más sabor.