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ANZAC Square es, en cierto modo, el gran lugar de recuerdo de Brisbane y de todo Queensland. Situada en el cruce de dos avenidas principales, esta amplia explanada rinde homenaje eterno a quienes sirvieron a la nación arriesgando sus vidas durante los grandes conflictos del siglo XX. A su alrededor, una serie de monumentos conmemorativos se organiza en torno a un imponente mausoleo neoclásico erigido en 1930. En su centro arde la emblemática llama eterna, que nunca se apaga y mantiene viva la memoria de los soldados australianos caídos o desaparecidos, en particular durante la Guerra de Vietnam, la de Corea y muchos otros episodios dolorosos de la historia militar. Incluso la vegetación del lugar ha sido cuidadosamente seleccionada por su simbolismo: los baobabs recuerdan a las víctimas de la Guerra de los Bóers, en Sudáfrica a finales del siglo XIX, mientras que las palmeras evocan las campañas de Medio Oriente y el Mediterráneo en las que participaron las tropas australianas durante las dos Guerras Mundiales. En la quietud de ANZAC Square se respira un profundo respeto por el compromiso, el coraje y el sacrificio de esos héroes que, frente a cada visitante, se vuelven casi universales.






