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Ahora paseas por el Parque Alameda del Tajo. Inaugurado en 1806 durante el reinado de Carlos IV, antes se conocía como Alameda de San Carlos y se financió de una forma muy curiosa: con las multas impuestas a quienes soltaban obscenidades o provocaban escándalos, dinero que permitió plantar gran parte de sus árboles. El parque, que se extiende desde el hotel Parador hasta el teatro Vicente Espinel y el parque Blas Infante, conserva hoy pinos, acacias y cedros del Himalaya centenarios, entre los más antiguos de la provincia de Málaga. Sus cinco avenidas arboladas, fuentes, pérgolas cubiertas de rosas, un estanque con patos, una pajarera y una zona de juegos ofrecen espacios sombreados perfectos para descansar. En la entrada principal, la estatua de la Dama Goyesca recuerda las tradiciones de la feria de Ronda, y varios monumentos rinden homenaje a figuras vinculadas a la ciudad como Blas Infante, Orson Welles, Ernest Hemingway o Pedro Romero. Un paseo agradable y con mucha historia.






