

©Jeffrey Beall CC BY-SA 3.0.
Aquí tienes un teatro que no llama mucho la atención por fuera, pero que guarda una de las joyas de la ópera en Estados Unidos. Se trata de la Ellie Caulkins Opera House, conocida simplemente como “The Ellie”. Lleva el nombre de Ellie Caulkins, una gran mecenas local apasionada por el arte lírico, que luchó con fuerza para dar a la ópera el lugar que se merece en Denver. Gracias a su apoyo incansable, la ciudad pudo contar con una sala a la altura de las grandes capitales culturales. La ópera en Denver tiene historia: ya a finales del siglo XIX, compañías itinerantes actuaban en pequeños teatros de madera o en el antiguo auditorio municipal, inaugurado en 1908. Precisamente sobre los cimientos de ese antiguo edificio se construyó el teatro actual. Tras una renovación completa, volvió a abrir sus puertas en 2005 con un equilibrio poco común entre tradición y modernidad. Por dentro, es otro mundo: una sala en forma de herradura, tapizada en rojo y dorado, con capacidad para 2.200 personas, una acústica finísima y tecnología de última generación para las escenografías… y también para los subtítulos, esas traducciones que se proyectan encima del escenario para que puedas seguir la historia aunque no hables italiano o alemán. Aquí se presenta la Opera Colorado, con una programación que mezcla los grandes clásicos del repertorio con obras más actuales. Si algún día ves las puertas abiertas, no dudes en echar un vistazo… y si se da la ocasión, ¿por qué no te animas a ver una ópera?






