
Santa Monica Pier
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¿Quién no ha soñado alguna vez con estar aquí, en el icónico escenario de Santa Mónica? Aparece en tantas películas y series, tanto en el cine como en la televisión, que ha terminado por convertirse en la imagen misma de Los Ángeles y la vida californiana. Pero, ¿conoces su historia? Esta pasarela de más de 500 metros que se adentra en el océano Pacífico recibe cada año a millones de visitantes que vienen a pasear, pescar, disfrutar de las vistas o simplemente relajarse en su ambiente. Sin embargo, todo empezó de una manera mucho más sencilla. Cuando se inauguró en 1909, esta primera pasarela municipal no estaba pensada para el turismo, sino para un uso sanitario, con el fin de extender las tuberías de alcantarillado más allá de las olas. Unos años después, en 1916, se construyó una segunda pasarela dedicada al ocio justo al lado, transformando poco a poco el lugar en un verdadero centro de entretenimiento. En los años 20, el sitio vivió su época de esplendor. Se instaló, entre otras cosas, un carrusel. En ese momento, también albergaba una gigantesca sala de baile, la más grande de toda la costa oeste, además de muchas atracciones que atraían tanto a los locales como a los visitantes que pasaban el día junto al océano. Como muchos otros lugares de ocio, el sitio pasó por momentos más difíciles, especialmente durante la Gran Depresión. Varias atracciones cerraron, algunas estructuras fueron demolidas y, en los años 70, la pasarela estuvo incluso amenazada de demolición. Fue entonces cuando los residentes se movilizaron para salvarla, y gracias a esa campaña, finalmente se preservó y se catalogó como sitio histórico. También sufrió importantes daños durante tormentas violentas en 1983, que destruyeron parte de la estructura, pero fue reconstruida y reforzada en los años siguientes. Hoy en día, el Santa Mónica Pier sigue siendo un lugar lleno de vida y muy popular, con sus restaurantes, pequeñas tiendas, salas de juegos y su acuario instalado debajo de la pasarela, dedicado a la vida marina local. En el extremo, a menudo se pueden ver pescadores disfrutando del mar, mientras que durante todo el año se organizan conciertos, eventos y actividades. No importa en qué época del año vengas, siempre encontrarás aquí una atmósfera muy especial, desde la efervescencia del lugar y los paseantes, hasta las largas playas que se extienden a lo lejos a ambos lados.






