

Jardín des Remparts
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El jardín por el que vas a pasear, además de ser una gran idea para agregar valor a las murallas, se ha convertido en un elemento imprescindible de cualquier visita a Vannes. Fue el alcalde de la época quien tuvo la idea de convertir el antiguo foso en un jardín en los años 50. El alcalde estaba plenamente consciente del atractivo turístico y del potencial de las murallas. Cada año se plantan 30.000 flores a lo largo de los caminos, creando un hermoso telón de fondo multicolor para Vannes. Si vienes en primavera, tendrás incluso la suerte de ver florecer los cerezos japoneses. Un consejo: sube a las murallas para disfrutar de una magnífica vista.






