

©Daniel VILLAFRUELA CC BY-SA 3.0.
Estás en el patio del Manoir de Roncheville, una de las casas señoriales más antiguas de Honfleur. Desde la Edad Media perteneció a la poderosa familia Bertran, barones de Roncheville y también señores de la ciudad. Su linaje dominó Honfleur hasta la Guerra de los Cien Años, cuando la ciudad fue ocupada por los ingleses entre 1419 y 1450. Tras la liberación, el manoir se convirtió en la residencia de los gobernadores reales, figuras clave encargadas de proteger el puerto. Entre ellos estuvieron Robert de Floques, Jean de Montauban y, sobre todo, Luis de Borbón, almirante de Francia, que reconstruyó gran parte del edificio hacia 1470 bajo la autoridad de Luis XI. La arquitectura ha ido evolucionando con el tiempo y hoy combina huellas medievales, renacentistas y clásicas. El manoir está protegido como Monumento Histórico desde finales del siglo XX, lo que garantiza su conservación. Después de la Revolución pasó por varias familias, hasta que en los años 80 fue adquirido por Simon Chaye, artista y galerista, que lo restauró con pasión y lo convirtió en un espacio de exposiciones. Desde entonces, el manoir abre sus puertas en ocasiones para eventos culturales, especialmente durante las Jornadas del Patrimonio. Si tienes la oportunidad, no dudes en entrar.






