

Molino de Collioure
Estás frente a uno de los molinos de viento más antiguos de la región: el Moulin de la Cortina, que se alza en lo alto de la colina, entre los olivos plantados en terrazas. Este molino de torre de piedra data del siglo XIV: fue en 1337 cuando Raymond de Toulouse, procurador del rey de Mallorca, concedió a Jacques Ermengald el derecho de moler grano aquí. Durante siglos, sus aspas giraron al ritmo de las cosechas locales. Pero en el siglo XIX, con la mecanización agrícola, el molino cayó en desuso y terminó en ruinas. Propiedad del municipio desde finales del siglo XX, fue restaurado con técnicas tradicionales y su maquinaria de madera reconstruida por artesanos, en una obra finalizada en 2001. Lo que hace de este molino un lugar excepcional es su nueva vida: hoy sigue en funcionamiento, pero dedicado a la producción de aceite de oliva, lo que lo convierte en un raro molino de piedra tradicional vinculado directamente a la olivicultura local. Las aceitunas se prensan en Millas, y el aceite se vende aquí mismo durante las visitas y degustaciones. La asociación “Les Amis du Moulin” organiza visitas de abril a septiembre, con explicaciones sobre el funcionamiento original del molino. Podrás ver girar las aspas, entrar bajo la bóveda y oler el aroma del olivo: un auténtico viaje sensorial entre historia y tierra. Este molino es mucho más que una reliquia: es un puente vivo entre el Collioure medieval y su cultura actual, entre la piedra seca y el sabor auténtico del aceite de oliva.






