

Esta es la Place André Malraux, un espacio que por sí solo cuenta la historia del renacimiento de Sarlat en el siglo XX. Creada en la década de 1970, no existía en la ciudad medieval original: nació del deseo de devolver aire y luz al centro histórico, que durante mucho tiempo estuvo amenazado por el abandono y la ruina. Aquí se materializa de forma tangible la célebre Ley Malraux, aprobada en 1962 por el entonces ministro de Cultura André Malraux, que convirtió a Sarlat en la primera ciudad de Francia en beneficiarse de un “sector protegido”. Para crear esta plaza se demolieron algunos edificios deteriorados, con el fin de abrir un espacio amplio, una especie de respiro dentro de la densidad del entramado medieval. Los arquitectos cuidaron cada detalle para respetar los volúmenes y materiales tradicionales, de modo que el nuevo diseño se integrara naturalmente en el corazón histórico. Hoy, la plaza alberga la Galerie André Malraux, un espacio municipal de exposiciones que acoge regularmente artistas locales y muestras temporales, manteniendo viva la vocación cultural del lugar. Más que una simple plaza, este sitio se ha convertido en un símbolo: el del rescate y la puesta en valor del patrimonio de Sarlat, posible gracias a la visión y la ley de Malraux.






