

©Jorge Franganillo CC BY-SA 2.0.
Aquí estás frente al Théâtre Municipal de Béziers, una joya del siglo XIX construida entre 1842 y 1844 por el arquitecto Charles Isabelle. Situado al final de las Allées Paul-Riquet, es un ejemplo poco común y excepcionalmente bien conservado de teatro a la italiana, a menudo descrito como una auténtica bombonera. Su fachada neoclásica, adornada con columnas y dos bajorrelieves del escultor David d’Angers, anuncia un interior que ha permanecido prácticamente intacto desde su inauguración. Declarado Monumento Histórico en 1975, es el único teatro de su época que conserva por completo su estética y su decoración original. Al entrar, encuentras una sala íntima y ricamente ornamentada que hoy acoge una programación muy variada, con más de treinta espectáculos que combinan teatro, música, danza, lírica, cine-teatro, opereta y propuestas para el público infantil. El lugar destaca también por su compromiso pionero con el desarrollo sostenible: es el primer teatro de Francia en obtener la certificación THQSE, que reconoce sus acciones en materia de medioambiente, accesibilidad y responsabilidad social. Aquí incluso encontrarás programas en braille, los artistas son recibidos con productos locales y ecológicos, y la gestión de residuos está cuidadosamente optimizada. Este teatro no es solo un monumento, sino un patrimonio vivo, un espacio donde la historia se encuentra con la creación contemporánea en pleno corazón de Béziers.






