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Con su aspecto a la vez robusto y antiguo, es fácil creer que la Torre de Anto fue inicialmente uno de los puntos más altos del recinto medieval de Coimbra. Bajo el reinado de Manuel I, a finales del siglo XV, la torre de 4 plantas perdió su función defensiva y se transformó en vivienda. Un cambio radical, que permitirá al edificio recibir a residentes muy famosos del país. En primer lugar, estará el ilustre poeta portugués, António Nobre que, además de residir allí durante parte de sus estudios, inspiró el nuevo nombre dado al monumento. Luego vendrá el turno de uno de sus fieles amigos, el diplomático y escritor António d 'Oliveira. Perteneciente a la lista de monumentos nacionales, la Torre de Anto le presta sus muros desde 2015 al Nucleo da Guitarra e do fado de Coimbra. En otras palabras, un museo orientado a los secretos de fabricación del emblemático instrumento portugués, cuyas notas resuenan en muchos fados. Y por otro lado, sobre el propio fado de Coimbra, a través de la consagración de talentosos músicos, como Carlos Paredes o la imperdible Zeca Afonso.






