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Romane

Créé par Romane, le 20 juin 2026

Votre guide Ryo

Visitar las Islas Lavezzi en barco desde Córcega

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Frente a las costas de Bonifacio, en el extremo sur de Córcega, se revela una verdadera joya del Mediterráneo: el archipiélago de las Islas Lavezzi. Este conjunto de islotes graníticos, clasificado como reserva natural desde hace más de 40 años, ofrece a los visitantes un espectáculo natural impresionante. Aguas turquesas, rocas esculpidas por los elementos y playas de arena fina componen un decorado paradisíaco accesible únicamente en barco. Embarcaos para una excursión marítima inolvidable al descubrimiento de este santuario de la biodiversidad mediterránea, donde la historia trágica de la fragata La Sémillante se mezcla con la belleza salvaje de los paisajes corsos.

Presentación del archipiélago de las Islas Lavezzi

El archipiélago de las Islas Lavezzi constituye uno de los tesoros naturales mejor preservados del Mediterráneo. Situado a solo diez kilómetros al sudeste de Bonifacio, este conjunto de 23 islas e islotes de granito forma el punto más meridional de Francia metropolitana. Desde 1982, este territorio excepcional goza del estatus de reserva natural en el seno de las Bocas de Bonifacio, garantizando la protección de un ecosistema único.

Las principales islas del archipiélago ofrecen cada una su propio carácter. La isla Lavezzu, la más grande y la única accesible al público, se extiende sobre aproximadamente 65 hectáreas de paisajes salvajes. A pocas millas náuticas, la isla Cavallo, apodada «la isla de los millonarios», alberga suntuosas villas privadas visibles desde el mar. El islote Ratino, Piana y Sperduto completan este tableau grandioso donde el granito esculpido por el viento y las olas compone formas sorprendentes.

La geología única de estas islas fascina a los visitantes: enormes bloques de granito rosa redondeados por la erosión crean un paisaje lunar que contrasta con el azul intenso del Mediterráneo. Esta roca, de más de 300 millones de años de antigüedad, cuenta la historia geológica agitada de Córcega y Cerdeña, antaño reunidas antes de separarse.

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Cómo llegar a las Islas Lavezzi en barco

El acceso a las Islas Lavezzi se realiza exclusivamente por vía marítima, lo que preserva el carácter salvaje del archipiélago. Dos ciudades corsas proponen salidas regulares: Bonifacio y Porto-Vecchio, cada una ofreciendo diferentes fórmulas de excursiones.

1. Shuttles marítimos con salida desde Bonifacio

La Sociedad de Paseos en Mar de Bonifacio (SPMB) asegura desde hace más de 40 años el enlace entre el puerto de Bonifacio y la isla Lavezzu. La travesía dura solo 20 a 30 minutos, permitiendo admirar los acantilados calcáreos vertiginosos de la ciudadela que se alzan a más de 70 metros por encima del mar. Durante la temporada alta estival (julio-agosto), las salidas se efectúan cada media hora entre las 9:30 y las 15:30, con regresos regulares a partir de las 12:30.

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Las tarifas de los shuttles varían según la edad: cuenta con aproximadamente 35 a 37 euros por adulto, 32,50 euros para estudiantes, 27,50 euros para jóvenes de 13 a 17 años, y 17,50 euros para niños de 4 a 12 años. Los menores de 4 años viajan generalmente gratis. Importante: los billetes no pueden reservarse con antelación, deberás comprarlos directamente en la taquilla del puerto. Llega temprano en temporada alta para garantizar tu plaza, ya que la capacidad de los barcos es limitada.

2. Excursiones organizadas de día completo

Varias compañías marítimas proponen cruceros completos incluyendo el descubrimiento de las Islas Lavezzi en un circuito más amplio. Estas excursiones de un día entero permiten también admirar los acantilados y cuevas de Bonifacio, el cabo Pertusato, el golfo de Sperone y a veces la isla Cavallo desde el mar. La tarifa media asciende a aproximadamente 120 euros por persona, con generalmente el desayuno y almuerzo incluidos.

Estas salidas ofrecen varias ventajas: escalas para baño en calas paradisíacas, comentarios guiados sobre la historia y geología de la región, y la posibilidad de practicar snorkel en las aguas cristalinas. Los barcos de menor tamaño permiten acercarse lo más posible a las formaciones rocosas espectaculares y a las cuevas marinas, especialmente la célebre cueva con forma de Córcega.

3. Salidas desde Porto-Vecchio

Si te alojas en Porto-Vecchio, varias compañías como Chiocca Croisières o Porto-Vecchio Croisières organizan excursiones hacia las Islas Lavezzi. La travesía dura aproximadamente una hora y media, pero el itinerario permite recorrer las magníficas playas de Palombaggia y Santa Giulia. Cuenta con aproximadamente 75 euros para el ida y vuelta, con generalmente una comida incluida en la fórmula de día completo.

4. Consejos prácticos para la reserva

Las condiciones meteorológicas en el Mediterráneo pueden ser caprichosas, incluso en pleno verano. Los horarios y salidas son susceptibles de ser modificados o incluso cancelados en caso de fuerte oleaje o viento violento, frecuentes en este sector reputado peligroso para la navegación. Prevé cierta flexibilidad en tu planning y verifica las condiciones meteorológicas la víspera de tu excursión.

Para aquellos que desean más libertad, el alquiler de un barco privado o de una embarcación semirrígida con patrón constituye una excelente alternativa. Esta opción permite elegir tus horarios, tus spots de baño y la duración de tu estancia en la isla. Varias sociedades en Bonifacio proponen este servicio, con tarifas que comienzan alrededor de 400 euros la media jornada.

La travesía hacia las Islas Lavezzi: un espectáculo en sí mismo

La navegación entre Bonifacio y las Islas Lavezzi constituye ya una experiencia memorable. Desde la salida del puerto, los imponentes acantilados blancos de caliza de la ciudadela ofrecen un espectáculo grandioso. Estas murallas naturales, coronadas por las fortificaciones genovesas, se sumergen verticalmente en un mar de azul profundo, creando un contraste impactante.

El barco bordea luego la costa sur de Córcega, revelando paisajes que cortan la respiración. El cabo Pertusato marca el punto más meridional de la isla, mientras que el magnífico golfo de Sperone extiende sus aguas turquesas bordeadas de playas de arena blanca. En el camino, los patrones experimentados comparten su conocimiento de estas aguas reputadas por estar entre las más peligrosas del Mediterráneo. Innumerables arrecifes que afloran y corrientes marinas poderosas han causado numerosos naufragios a lo largo de los siglos.

Al acercarse al archipiélago, el paisaje cambia radicalmente. Las formaciones graníticas características de las Lavezzi emergen progresivamente del mar, sus formas redondeadas esculpidas por milenios de erosión. El agua toma tonos aún más espectaculares, oscilando entre el turquesa brillante y el verde esmeralda en las zonas poco profundas. Esta paleta de colores se explica por la claridad excepcional del agua y los fondos arenosos poco profundos que reflejan la luz del sol.

Durante la travesía comentada al regreso, los guías comparten anécdotas fascinantes sobre la reserva natural de las Bocas de Bonifacio y su ecosistema único. Aprenderás más sobre la fauna marina excepcional, los esfuerzos de conservación y las particularidades geológicas que hacen de este archipiélago un sitio natural de excepción reconocido a escala europea.

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Qué hacer y qué ver en la isla Lavezzu

Una vez desembarcado en la isla Lavezzu, un verdadero paraíso natural se abre ante ti. Esta isla principal del archipiélago, la única accesible al público, ofrece una multitud de actividades para todos los gustos, desde el dolce far niente en playas idílicas hasta el descubrimiento de su patrimonio histórico conmovedor.

1. La vuelta a la isla por el sendero señalizado

Un sendero peatonal señalizado permite dar la vuelta completa a la isla en aproximadamente una hora de caminata tranquila. Esta senderismo fácil, accesible a todos los niveles, revela la diversidad de los paisajes de Lavezzu. El camino serpentea entre los imponentes bloques de granito, ofreciendo regularmente puntos de vista espectaculares sobre el mar y los islotes circundantes.

A lo largo del paseo, descubrirás formaciones rocosas de formas sorprendentes, algunas de las cuales evocan animales o rostros. Los geólogos aficionados apreciarán observar de cerca la erosión diferencial del granito, que crea estas esculturas naturales fascinantes. No olvides tu cámara: las oportunidades de tomas excepcionales son innumerables, especialmente cuando el sol hace brillar los cristales de mica contenidos en la roca.

Atención, está estrictamente prohibido salirse de los senderos señalizados. Esta regla, esencial para la preservación del ecosistema frágil, es controlada por los guardas de la reserva natural. La vegetación mediterránea que cubre la isla comprende especies raras y protegidas, algunas endémicas del archipiélago.

2. Las playas paradisíacas de la isla Lavezzu

La isla Lavezzu alberga varias playas extraordinarias, cada una ofreciendo su carácter único. La playa de Achiarina (o Cala Achiarina) figura entre las más espectaculares, con su arena blanca inmaculada y sus aguas traslúcidas de matices turquesas. Esta pequeña cala protegida constituye un spot ideal para el baño en familia, con sus fondos arenosos poco profundos que se extienden sobre varias decenas de metros.

La Cala Lazarina, más intimista, seduce por su atmósfera apacible y sus grandes bloques de granito que enmarcan una extensión de arena dorada. El agua allí es de una claridad excepcional, permitiendo observar los fondos marinos incluso sin gafas. Es también un excelente spot para el snorkel, con una fauna marina rica que evoluciona entre las rocas sumergidas.

La playita de la Chiesa, más confidencial y de difícil acceso, recompensa a los caminantes aventureros con una atmósfera aún más salvaje y preservada. Su nombre hace referencia a la capilla dedicada a las víctimas del naufragio de La Sémillante que se encuentra en las proximidades.

Prevé absolutamente tu equipamiento de playa: sombrilla o tienda anti-UV, agua en cantidad suficiente, y picnic, pues no existe ningún comercio ni infraestructura en la isla. La reserva natural prohíbe por otra parte toda construcción. La crema solar es indispensable, pues la sombra escasea en estos islotes desérticos. Privilegia una crema solar biodegradable para preservar el ecosistema marino frágil.

3. El snorkel y el sendero submarino

Las aguas cristalinas que rodean la isla Lavezzu ofrecen condiciones excepcionales para el buceo con máscara y tubo. La Oficina del Medio Ambiente de Córcega (OEC) ha acondicionado un sendero submarino pedagógico que constituye una de las atracciones estrella del archipiélago.

Esta actividad gratuita, enmarcada por guías animadores durante la temporada alta, dura aproximadamente una hora y el material (máscara, tubo y tablilla flotante informativa) es proporcionado. El recorrido permite descubrir la riqueza de la fauna y flora submarinas mediterráneas: peces coloridos como las doncellas pavo real, castañuelas y sargos, pero también estrellas de mar, erizos, anémonas y, con un poco de suerte, pulpos escondidos entre las rocas.

Las praderas de posidonia, verdaderos pulmones del Mediterráneo, tapizan ciertas zonas de los fondos marinos. Esta planta marina endémica, clasificada como especie protegida, juega un papel crucial en la oxigenación del agua y constituye un hábitat esencial para numerosas especies. Los guías explican la importancia de este ecosistema y las amenazas que pesan sobre él.

Para los buceadores más experimentados, spots de buceo con botella accesibles desde clubes de Bonifacio permiten explorar caídas espectaculares y pecios, incluidos algunos vestigios del naufragio de La Sémillante que reposan a 40 metros de profundidad.

4. El patrimonio histórico: cementerios marinos y monumentos

Más allá de su belleza natural, la isla Lavezzu porta la memoria de una de las mayores tragedias marítimas de la historia francesa. El 15 de febrero de 1855, la fragata La Sémillante, transportando 773 hombres hacia la guerra de Crimea, se rompió en los arrecifes durante una tormenta de violencia excepcional. No hubo ningún superviviente.

Dos cementerios marinos han sido acondicionados en la isla para acoger los restos de las víctimas encontradas en los días siguientes al naufragio. Una pirámide de granito, erigida en homenaje a estos marineros y soldados, se alza solemnemente frente al mar. Un altar conmemorativo completa este lugar de memoria conmovedor, regularmente engalanado con flores por los visitantes emocionados.

La visita de estos lugares cargados de historia recuerda la peligrosidad de estas aguas y el coraje de los hombres que las han afrontado a lo largo de los siglos. Paneles explicativos cuentan la historia del naufragio y rinden homenaje a las víctimas de esta catástrofe que marcó profundamente a Córcega y Francia entera.

Vestigios arqueológicos más antiguos testimonian también una presencia humana milenaria en el archipiélago: trazas de un puerto romano, ruinas de una capilla del siglo VII y restos de bergeries testimonian una ocupación discontinua a lo largo de las épocas.

La fauna y flora de las Islas Lavezzi

La reserva natural de las Bocas de Bonifacio, de la cual las Islas Lavezzi constituyen la joya, alberga una biodiversidad marina y terrestre excepcional. Este estatus de protección estricto, en vigor desde 1982, ha permitido preservar un ecosistema único en el Mediterráneo.

La flora terrestre del archipiélago se ha adaptado a las condiciones extremas: viento violento, sequía estival, salpicaduras saladas y suelo rocoso pobre. La garriga mediterránea reina como señora, con su cortejo de arbustos resistentes como el lentisco, el mirto, la jara y el madroño. En primavera, la isla se viste de colores vivos gracias a la floración de las siemprevivas, romero salvaje y numerosas orquídeas endémicas.

Ciertas especies vegetales raras no se encuentran en ningún otro lugar del mundo, haciendo de las Lavezzi un sitio de interés botánico mayor. Los botánicos han censado varias subespecies endémicas, adaptadas de manera única a estas condiciones de vida extremas.

La fauna ornitológica constituye uno de los activos mayores de la reserva. Importantes colonias de aves marinas nidifican en los islotes: gaviotas patiamarillas, gaviotas reidoras, gaviotas de Audouin (especie amenazada), cormoranes moñudos e incluso algunas parejas de halcones peregrinos. La primavera y el otoño ven el paso de numerosos migradores que hacen escala en el archipiélago durante sus travesías mediterráneas.

Bajo la superficie, la vida marina bulle en las aguas límpidas. Además de los peces de roca clásicos (sargos, lubinas, doradas), podrás observar meros pardos, corbinas y, con mucha suerte, rayas y tortugas bobas que frecuentan regularmente las praderas de posidonia. Las gorgonias rojas y amarillas tapizan ciertas caídas, creando paisajes submarinos de ensueño apreciados por los buceadores.

Los mamíferos marinos no son raros en estas aguas. Delfines, especialmente delfines mulares y delfines listados, evolucionan regularmente en las Bocas de Bonifacio. Durante tu travesía en barco, mantén el ojo abierto: estos cetáceos curiosos se acercan a veces a las embarcaciones para la mayor alegría de los pasajeros.

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Reglas y recomendaciones para visitar la reserva natural

La visita de las Islas Lavezzi implica el respeto estricto de un reglamento destinado a preservar este patrimonio natural excepcional. La reserva natural de las Bocas de Bonifacio impone varias reglas esenciales que todos los visitantes deben respetar escrupulosamente bajo pena de multas que pueden elevarse a varios cientos de euros.

Está formalmente prohibido salir de los senderos señalizados, recoger la menor planta, molestar la fauna (aves, lagartos), trepar sobre ciertas rocas frágiles señalizadas, pescar, bucear en apnea con aletas fuera de las zonas autorizadas, y por supuesto abandonar el menor residuo. Los animales domésticos no son admitidos en la isla para proteger las especies nidificantes.

La acampada salvaje y los fuegos están evidentemente proscritos. Los barcos privados deben respetar las zonas de fondeo organizadas y las limitaciones de velocidad. El sistema de anclaje específico permite preservar las praderas de posidonia de los daños causados por las anclas tradicionales.

Para disfrutar plenamente de tu visita respetando el medio ambiente, privilegia una visita matinal en verano para evitar la multitud y el calor intenso de la tarde. Lleva zapatos de senderismo adaptados, pues el sendero rocoso puede ser resbaladizo. Una gorra, crema solar biodegradable y agua en cantidad suficiente son indispensables.

No olvides tu equipamiento de snorkel personal: aunque se proporcione material para el sendero submarino, tener tu propia máscara y tubo permite explorar libremente las calas a tu ritmo. Una bolsa estanca resulta práctica para proteger teléfono, cámara y documentos durante los baños.

Cuándo visitar las Islas Lavezzi

La elección del período para visitar las Islas Lavezzi influye grandemente en la calidad de la experiencia. Si la belleza del archipiélago permanece constante todo el año, ciertas estaciones presentan ventajas innegables.

La temporada alta estival, de julio a agosto, ofrece las mejores condiciones meteorológicas con una insolación máxima y un mar generalmente calmo y cálido (temperatura del agua que puede alcanzar 26°C). Sin embargo, es también el período más frecuentado. Los shuttles muestran regularmente completo y la isla acoge varios cientos de visitantes simultáneamente, lo que puede dañar la impresión de naturaleza salvaje.

La primavera (mayo-junio) y el comienzo del otoño (septiembre-principios de octubre) constituyen los períodos ideales para visitar las Lavezzi. El tiempo permanece generalmente excelente, el mar está aún agradablemente cálido, y sobre todo, la frecuentación es netamente menor. En junio y septiembre, podrás disfrutar de las playas casi desiertas y de una atmósfera mucho más auténtica. Las tarifas de los alojamientos en Bonifacio son también más atractivas fuera de temporada alta.

La primavera presenta la ventaja suplementaria de una floración espectacular de la garriga corsa. La isla se cubre de flores coloridas y los aromas de romero, mirto y siempreviva perfuman el aire. Es también el mejor período para la observación ornitológica, con la llegada de los migradores y la nidificación de las especies locales.

Fuera de temporada (octubre a abril), las condiciones meteorológicas se vuelven más aleatorias. Los enlaces marítimos se reducen o incluso se interrumpen durante el invierno. Sin embargo, durante los hermosos días de otoño o final de invierno, la visita de las Lavezzi ofrece una experiencia única de soledad y autenticidad, casi mística. Consulta imperativamente las previsiones meteorológicas marinas antes de planificar una salida en temporada baja.

Dónde alojarse para visitar las Islas Lavezzi

Bonifacio constituye la base ideal para explorar las Islas Lavezzi. Esta ciudad milenaria encaramada sobre sus acantilados vertiginosos ofrece una amplia gama de alojamientos para todos los presupuestos, desde campings hasta hoteles de lujo pasando por casas de huéspedes con encanto.

El centro histórico de la ciudadela rebosa de casas de huéspedes auténticas instaladas en antiguas mansiones genovesas. Alojarse en la ciudad vieja permite disfrutar de la atmósfera única de Bonifacio al caer la noche, cuando los turistas de paso se han marchado y las callejuelas medievales recuperan su tranquilidad. Numerosos restaurantes que proponen una excelente cocina corsa se concentran en este sector.

Los barrios próximos al puerto ofrecen la ventaja de la proximidad con los embarcaderos de los shuttles para las Lavezzi. Varios hoteles modernos con vista sobre la marina permiten embarcar por la mañana sin pérdida de tiempo. Porto-Vecchio, segunda opción para llegar a las Lavezzi, seduce también por su dinamismo y sus playas excepcionales como Palombaggia y Santa Giulia.

Si deseas explorar más ampliamente Córcega del Sur durante tu estancia, Visitar Ajaccio se impone como una etapa ineludible. La capital corsa, situada a aproximadamente dos horas de carretera de Bonifacio, ofrece una atmósfera totalmente diferente con su patrimonio napoleónico, su mercado colorido y sus playas urbanas. La aplicación Ryo te guiará a través de las callejuelas de la ciudad imperial para un descubrimiento profundo de sus tesoros ocultos.

Para una estancia más económica, varios campings de calidad jalonan los alrededores de Bonifacio, algunos ofreciendo incluso una vista panorámica sobre los acantilados y el mar. La reserva con mucha antelación en temporada alta es vivamente recomendada, pues los alojamientos muestran rápidamente completo entre julio y agosto.

Otros sitios naturales que descubrir en los alrededores

La región de Bonifacio encierra otras maravillas naturales que merecen el desvío durante tu estancia en el extremo sur corso.

El golfo de Sperone, visible durante la travesía hacia las Lavezzi, alberga una de las más bellas playas de Córcega. El Petit Sperone, con su laguna de aguas turquesas y su célebre restaurante sobre pilotes, constituye un marco idílico para un día de dolce far niente. El acceso por carretera, aunque difícil, recompensa a los visitantes con paisajes costeros impresionantes.

La playa de Rondinara, a una treintena de kilómetros al norte, figura regularmente en las clasificaciones de las más bellas playas de Europa. Su forma en concha perfectamente dibujada y sus aguas cristalinas la convierten en un spot de baño excepcional, particularmente adaptado a las familias con niños pequeños gracias a sus fondos poco profundos.

Los acantilados de Bonifacio merecen una exploración desde tierra firme. Varios senderos costeros, incluido el célebre sendero del litoral, ofrecen panoramas vertiginosos sobre la ciudadela, el Mediterráneo y, con tiempo claro, las costas sardas distantes apenas 12 kilómetros. El faro de Pertusato, accesible tras una caminata de una hora, constituye un objetivo de paseo apreciado por los senderistas.

La escalera del Rey de Aragón, tallada en el propio acantilado según la leyenda en una sola noche por las tropas aragonesas durante el sitio de 1420, impresiona por su verticalidad. Sus 187 escalones permiten unir la ciudad alta con el nivel del mar ofreciendo al mismo tiempo vistas espectaculares sobre los acantilados calcáreos.

Las cuevas marinas de Bonifacio, accesibles únicamente en barco, fascinan por sus dimensiones y sus juegos de luz. La cueva del Dragón, la cueva de San Antonio y sobre todo la cueva de Sdragonato, cuyo agujero en el techo dibuja la silueta de Córcega, constituyen etapas ineludibles de los circuitos en mar.

En conclusión, visitar las Islas Lavezzi en barco representa mucho más que una simple excursión marítima: es una inmersión en uno de los últimos santuarios naturales del Mediterráneo, donde la belleza bruta de los paisajes graníticos se conjuga con la riqueza de un ecosistema preservado y el peso de la historia. Ya elijas una simple travesía en shuttle para disfrutar de las playas paradisíacas, un crucero completo para descubrir el conjunto de maravillas de las Bocas de Bonifacio, o una exploración profunda de la fauna submarina con el sendero acuático, el archipiélago de las Lavezzi te marcará duraderamente. No olvides completar tu descubrimiento de Córcega del Sur explorando la magnífica ciudadela de Bonifacio y, por qué no, llegando hasta Visitar Ajaccio gracias al circuito audioguía Ryo para una inmersión completa en el alma corsa, entre historia imperial y dulzura mediterránea.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo hay que prever para visitar las Islas Lavezzi?

Para una visita completa de la isla Lavezzu, prevé al mínimo 3 a 4 horas sobre el terreno. Este plazo permite dar la vuelta a la isla por el sendero señalizado (aproximadamente 1h), disfrutar de un baño y un momento de relajación en una playa, y visitar los sitios históricos (cementerios marinos y monumentos). Si deseas practicar snorkel o explorar varias calas, una media jornada o una jornada entera será ideal. Los últimos shuttles de regreso parten generalmente a media tarde o al final de la tarde según la temporada.

¿Se puede bañar en todas partes alrededor de las Islas Lavezzi?

Sí, el baño está autorizado en toda la isla Lavezzu, respetando las reglas de la reserva natural. Las aguas son generalmente calmadas y poco profundas cerca de las playas, lo que es ideal para las familias. Sin embargo, ten cuidado con las corrientes entre los islotes durante los cambios de marea, y mantente prudente cerca de las zonas rocosas. Los spots más agradables para bañarse se sitúan en la Cala Achiarina, la Cala Lazarina y la playita de la Chiesa. El snorkel es particularmente recomendado en estas zonas donde la fauna marina es abundante.

¿Hay restaurantes o comercios en las Islas Lavezzi?

No, no existe ningún comercio, restaurante, bar o infraestructura turística en la isla Lavezzu. El estatus de reserva natural prohíbe toda construcción permanente para preservar el carácter salvaje del archipiélago. Es por tanto absolutamente indispensable llevar todo lo que necesites para el día: agua en cantidad suficiente (al menos 2 litros por persona en verano), comida, crema solar, sombrero, y por supuesto tu picnic. Prevé también una bolsa para llevar todos tus residuos, pues no hay ningún cubo de basura en la isla.

¿Las Islas Lavezzi son accesibles para personas con movilidad reducida?

Desafortunadamente, las Islas Lavezzi no están adaptadas para personas con movilidad reducida. El acceso a la isla desde los barcos puede ser difícil, y una vez sobre el terreno, el sendero principal está constituido por rocas y zonas accidentadas sin acondicionamiento específico. No existen rampas de acceso ni caminos asfaltados. Las playas mismas son a menudo accesibles después de franquear pasos rocosos. Si tienes dificultades de desplazamiento, es mejor privilegiar un crucero en barco que permite admirar el archipiélago desde el mar con escalas de baño en zonas más fácilmente accesibles.

¿Cuál es la mejor hora para ir a las Islas Lavezzi en verano?

El primer shuttle de la mañana (generalmente entre las 9h y 9:30) es de lejos la mejor opción en temporada alta. Te permite llegar a la isla antes de la multitud y disfrutar de las playas y calas en una atmósfera aún preservada. La luminosidad de la mañana es también ideal para la fotografía y el snorkel. Además, te beneficiarás de temperaturas más clementes, particularmente apreciable durante el senderismo alrededor de la isla. A partir de las 11h-12h en julio-agosto, la afluencia se vuelve importante y la isla puede acoger varios cientos de visitantes simultáneamente. Piensa en presentarte temprano en la taquilla del puerto de Bonifacio pues las plazas en los primeros shuttles se van rápidamente.