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Situada en el corazón de la Toscana, Lucca es una pequeña ciudad italiana que seduce por su autenticidad preservada y su patrimonio excepcional. Menos turística que Florencia o Pisa, esta ciudad medieval rodeada de murallas intactas ofrece una experiencia única a los visitantes en busca de encanto e historia. Entre torres emblemáticas, plazas majestuosas y callejuelas empedradas, descubre las 6 cosas imprescindibles que hacer en Lucca para disfrutar plenamente de esta perla toscana.

1. Pasear por las murallas de Lucca
Imposible visitar Florencia y la región toscana sin vivir la experiencia única de un paseo por las murallas de Lucca. Esta muralla fortificada del siglo XVI, perfectamente conservada a lo largo de más de 4 kilómetros, constituye una de las más bellas murallas renacentistas de Europa. Transformada en paseo sombreado bordeado de majestuosos plátanos, ofrece una perspectiva excepcional sobre la ciudad y sus alrededores.
A pie o en bicicleta, podrás dar la vuelta completa en aproximadamente una hora mientras disfrutas de vistas impresionantes sobre los tejados de tejas rojas, los campanarios y las plazas históricas. Las murallas albergan también bastiones y túneles subterráneos que testimonian la ingeniería militar de la época. En primavera, las magnolias en flor añaden un toque de color espectacular a este paseo imprescindible. Es el lugar ideal para comprender el urbanismo de Lucca y su historia milenaria.
2. Subir a la torre Guinigi y sus jardines suspendidos
La torre Guinigi representa uno de los símbolos más emblemáticos de Lucca. Esta torre medieval del siglo XIV se distingue por su particularidad única: un jardín suspendido plantado de encinas en su cima, a 45 metros de altura. Construida por la poderosa familia Guinigi, testimonia la riqueza y el poder de las grandes familias mercantes de la época.
La subida de sus 230 escalones representa un esfuerzo recompensado por un panorama impresionante sobre toda la ciudad y las colinas toscanas circundantes. La presencia de los árboles centenarios en la cima crea una atmósfera mágica y refrescante, particularmente apreciable en verano. Desde esta posición privilegiada, podrás admirar los tejados de Lucca, localizar las otras torres medievales y apreciar la armonía arquitectónica de la ciudad. No dudes en combinar esta visita con la de la Torre delle Ore, la otra torre accesible de Lucca, que culmina a 50 metros y alberga un mecanismo de reloj aún remontado manualmente.
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3. Descubrir la Piazza Anfiteatro y su arquitectura única
La Piazza dell'Anfiteatro figura entre las plazas más fotogénicas de Italia. Construida sobre los cimientos de un antiguo anfiteatro romano del siglo I, ha conservado su forma elíptica original que la convierte en un lugar absolutamente único. Las fachadas coloridas de los edificios medievales que la rodean siguen perfectamente la curva del antiguo edificio romano, creando un efecto visual impactante.
Se accede a esta plaza cerrada por cuatro pasajes abovedados que corresponden a las antiguas entradas del anfiteatro. La ausencia de circulación automovilística y la presencia de numerosos cafés y restaurantes la convierten en un lugar privilegiado para relajarse y observar la vida local. Pasea entre las tiendas de artesanía, siéntate en terraza para saborear un café italiano o simplemente admira la armonía arquitectónica de este lugar cargado de historia. La plaza se anima particularmente por la noche cuando las fachadas se iluminan, ofreciendo un ambiente romántico inolvidable.

4. Visitar la catedral San Martino
La catedral San Martino, dedicada a San Martín de Tours, constituye el principal edificio religioso de Lucca. Esta obra maestra del románico toscano, construida entre los siglos XI y XIII, impresiona primero por su fachada asimétrica en mármol blanco y verde de Carrara. Las columnas finamente esculpidas y los bajorrelieves que adornan los portales testimonian la habilidad excepcional de los artesanos de la época.
En el interior, descubrirás un patrimonio artístico de una riqueza notable. El Volto Santo, un crucifijo de madera del siglo XIII venerado por los peregrinos, ocupa un lugar central en el transepto. El monumento funerario de Ilaria del Carretto, esculpido por Jacopo della Quercia a principios del siglo XV, es considerado una obra maestra de la escultura renacentista. Los suelos de mármol policromado, los frescos y los cuadros completan esta visita imprescindible. La catedral alberga también una sacristía ricamente decorada y un museo que expone relicarios, manuscritos y ornamentos litúrgicos preciosos.

5. Explorar las iglesias San Michele in Foro y San Frediano
Lucca cuenta con más de cien iglesias, pero dos de ellas merecen particularmente la pena. La iglesia San Michele in Foro se alza majestuosamente en la plaza del mismo nombre, antiguo foro romano de la ciudad. Su fachada espectacular, adornada con columnas esculpidas y coronada por una estatua monumental de San Miguel Arcángel, ilustra perfectamente el estilo pisano-lucano. Las marqueterías de mármol policromado crean motivos geométricos fascinantes que atraen inevitablemente la mirada. En el interior, varias obras de arte notables te esperan, entre ellas una Virgen con Niño de Della Robbia.
La basílica San Frediano se distingue por su fachada adornada con un inmenso mosaico dorado que representa la Ascensión de Cristo, realizado en el siglo XIII. Esta iglesia románica del siglo XII alberga pilas bautismales esculpidas excepcionales así como varias capillas ricamente decoradas. La capilla Trenta contiene especialmente un retablo de Jacopo della Quercia. La atmósfera recogida de San Frediano contrasta con la animación de San Michele, ofreciendo dos experiencias espirituales y artísticas complementarias. Estos dos edificios testimonian la riqueza arquitectónica y religiosa que caracteriza Lucca.

6. Pasear por la Via Fillungo y admirar los palacios renacentistas
La Via Fillungo representa la arteria comercial principal de Lucca y concentra la animación de la ciudad. Esta calle medieval serpenteante atraviesa el centro histórico de norte a sur, bordeada de tiendas elegantes, cafés históricos y palacios aristocráticos. Es el lugar ideal para hacer compras, degustar un helado artesanal o simplemente observar la arquitectura notable de las fachadas.
No te pierdas el Palazzo Pfanner (Via degli Asili 33, 55100 Lucca, valorado 4,4/5 en Google con más de 2.000 reseñas), un magnífico palacio del siglo XVII dotado de un jardín a la italiana excepcional. Abierto al público, permite admirar sus salones ricamente decorados, su escalera monumental y sobre todo su jardín barroco adornado con estatuas y setos podados con vistas a las murallas. El Palazzo Mansi, transformado en pinacoteca, expone por su parte colecciones de pinturas, tapices y tejidos preciosos en un marco barroco preservado. El Palazzo Ducale, situado en la Piazza Napoleone, impresiona por sus dimensiones imponentes y alberga hoy exposiciones temporales. Estos palacios renacentistas testimonian la prosperidad pasada de Lucca y constituyen etapas culturales enriquecedoras durante tu visita a la ciudad.
Recorriendo las callejuelas empedradas de Lucca y descubriendo sus tesoros arquitectónicos, comprenderás por qué esta ciudad toscana merece ampliamente una visita de al menos un día completo. La atmósfera tranquila que reina, lejos de la agitación turística de las grandes ciudades italianas, permite una inmersión auténtica en el arte de vivir toscano. Seas apasionado de la historia, amante de la arquitectura o simplemente en busca de belleza, Lucca sabrá cautivarte por su elegancia discreta y su patrimonio excepcional. Aprovecha también tu estancia para probar las especialidades culinarias locales como los buccellati (pan dulce con pasas) o el tordelli lucchese (pasta rellena), y para dejarte guiar en tu descubrimiento de Florencia, la capital toscana situada en las proximidades.
FAQ: Todo lo que debes saber para visitar Lucca
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar Lucca?
Un día completo es suficiente para descubrir los principales sitios imprescindibles de Lucca. Sin embargo, si deseas disfrutar plenamente de la atmósfera de la ciudad, visitar los museos y explorar los alrededores, prevé dos días. Esto te permitirá también saborear la gastronomía local sin precipitación.
¿Se pueden alquilar bicicletas en Lucca?
Sí, Lucca es una ciudad ideal para la bicicleta. Numerosos alquiladores ofrecen bicicletas tradicionales o eléctricas cerca de las murallas y en el centro histórico. Es el medio de transporte privilegiado para dar la vuelta a las murallas y explorar las callejuelas del casco antiguo.
¿Cuándo visitar Lucca?
Las mejores épocas para visitar Lucca son la primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre), cuando el clima es agradable y la afluencia turística moderada. El verano puede ser muy caluroso, pero la animación cultural es importante con especialmente el Lucca Summer Festival en julio que atrae a artistas internacionales.
¿Cómo llegar a Lucca desde Florencia o Pisa?
Lucca es fácilmente accesible en tren desde Florencia (aproximadamente 1h20) o Pisa (30 minutos). La estación se encuentra a pocos minutos a pie del centro histórico. En coche, cuenta aproximadamente 1 hora desde Florencia por la autopista A11. Hay parkings de pago disponibles fuera de las murallas, ya que el centro histórico está prohibido a la circulación.
¿Cuáles son las especialidades culinarias que probar en Lucca?
No te pierdas probar el buccellato, un pan dulce con pasas y anís típico de Lucca, el tordelli lucchese (raviolis rellenos de carne), la zuppa di farro (sopa de espelta) y los necci (crepes de harina de castaña). Acompaña tu comida con un vino local de las Colline Lucchesi.