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Aquí se encuentra un sorprendente búnker subterráneo transformado en museo, en pleno centro de Tirana, justo frente al Ministerio del Interior. Construido entre 1981 y 1986, en los últimos años del régimen de Enver Hoxha, este amplio refugio antinuclear estaba destinado a proteger al ministro del Interior, a sus servicios y a la policía secreta albanesa, la Sigurimi. Durante mucho tiempo se mantuvo en secreto y nunca llegó a utilizarse para su función original, hasta que en 2016 se abrió al público con el nombre de Bunk’Art 2, como parte de un proyecto para convertir los búnkeres del régimen en lugares de memoria. El recorrido se centra en la historia del Ministerio del Interior y en el funcionamiento de la Sigurimi, uno de los aparatos de vigilancia y represión más temidos de Europa del Este. A través de pasillos estrechos, celdas reconstruidas, documentos de archivo, vídeos y obras contemporáneas, el museo relata la vigilancia generalizada, los interrogatorios, los campos de trabajo y el destino de miles de víctimas del régimen. Más breve y concentrado que Bunk’Art 1, situado en las afueras de la ciudad, Bunk’Art 2 ofrece una inmersión directa en los mecanismos del poder y del miedo. Al salir de nuevo a la luz, rodeado de las instituciones oficiales de Tirana, la visita recuerda de forma muy concreta lo que significaba vivir bajo un control permanente y la importancia de conservar esta memoria.






