

Y es que estarás de acuerdo con nosotros en que no hay mejor lugar que este para inmortalizar tu paso por la tercera ciudad más grande de Australia. Diseñado e instalado en 2014 con motivo de la cumbre de líderes del G20 (el foro intergubernamental que reúne a las principales economías del mundo), el cartel de Brisbane no estaba destinado a quedarse. En principio, debía ser solo un decorado temporal en la ribera del río. Pero su éxito fue tal, tanto entre locales como visitantes, que terminó convirtiéndose en un punto de referencia imprescindible de la ciudad. Expuesta al viento y a la lluvia durante cuatro meses, la versión original, creada por voluntarios locales, no resistió el paso del tiempo. Por eso fue reemplazada por una réplica más robusta, capaz de soportar las inclemencias del clima. Desde entonces, cada día se toman decenas de fotos frente a este cartel colorido y alegre, que se ha ganado un lugar de honor en las postales de Brisbane. Y hay que admitir que el marco lo tiene todo: las letras gigantes se recortan perfectamente sobre el fondo de rascacielos del CBD, el centro de negocios de la ciudad, y ofrecen una leyenda ideal para cualquier imagen. Así que espera tu turno, elige tu pose, tumbado, de pie, en el aire, serio o haciendo muecas, junto al Brisbane sign. Lo importante es que la foto se parezca a ti, y que el recuerdo te saque una sonrisa cada vez que la mires.






