St Andrew’s Church

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Sorprendente pedazo de historia, perdido en esta inmensidad acristalada ultra futurista, la Iglesia de San Andrés interpela nuestra curiosidad. Diseñado en 1876 por un arquitecto y empresario canadiense, este edificio religioso sirvió desde sus inicios para albergar una congregación de la Iglesia presbiteriana, la cual elige laicos para su dirección. Ejemplo notable de la arquitectura neorrománica en su conjunto, algunos detalles medievales como los torreones que conmemoran con orgullo los orígenes escoceses de la hermandad religiosa que se estableció allí. Varias veces polémica y cuestionada en el siglo XIX, sin embargo, se mantuvo su ubicación en la parte industrial y luego moderna, lejos de las áreas residenciales de los fieles. De ahí nuestra gran sorpresa hoy, cuando paseamos por el barrio y de repente nos encontramos con este antiguo lugar de culto todavía en funcionamiento, donde el interior sobrio también se considera cálido. 

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