

Estás frente a uno de los miradores más emblemáticos de la capital coreana, con una vista preciosa de una calle típica del Hanok Village, auténtico y con más de 600 años de historia, y al fondo, los rascacielos modernos del centro de Seúl, construidos a partir de los años 90. Entre todos ellos destaca la N Seoul Tower, también conocida como Torre Namsan, que se abrió al público en 1980. Es la que ves sobresaliendo por encima del resto, ya que está situada en la cima del monte Namsan, a 480 metros sobre el nivel del mar. Por sí sola, la torre mide más de 236 metros. No hace falta decirte que desde su plataforma se disfruta de una vista panorámica espectacular de 360 grados sobre la ciudad y las montañas que la rodean. Es una visita imperdible en Seúl. De hecho, cada año la visitan más de 8 millones de personas, lo que la convierte en una de las atracciones más populares de toda la ciudad.






