

Si hay una historia sorprendente en Montpellier, es la del Rockstore. Y si visitas la ciudad en vísperas de Halloween, esta anécdota te va a fascinar. El Rockstore, hoy sala de conciertos y epicentro musical de la ciudad, se construyó en el siglo XIII sobre un antiguo convento franciscano y una iglesia católica imponente. Tras las guerras de religión, el lugar fue transformado en templo protestante. Pero antes de que pienses en venir a bailar, debes saber que justo bajo tus pies se encuentra la cripta donde fueron enterrados los monjes. Y hay más: según la leyenda, el padre de Napoleón I, Carlos Bonaparte, murió en Montpellier mientras intentaba curar su cáncer de estómago y fue enterrado en el panteón de los Cordeliers, bajo este mismo edificio. Sus restos fueron luego trasladados a Saint-Leu-la-Forêt y finalmente a la Capilla Imperial de Ajaccio. Así que sí: aquí se baila sobre un antiguo cementerio. Y si quieres más misterios, escucha esto: frente al zoológico de Lunaret, el bosque de Montmaur esconde una historia que pone los pelos de punta. En la Edad Media, era conocido no solo por sus senderos, sino también por los rituales de mujeres marginadas, que usaban plantas del bosque para preparar sortilegios y brebajes mágicos. Una anécdota que seguro no olvidarás durante tu visita a Montpellier.






