Trouville

Shutterstock

Frente a ti fluye el río Touques, la pequeña corriente que separa Deauville de su vecina Trouville. De este lado, la estación elegante nacida de la nada bajo el Segundo Imperio, con sus palacios, villas y casino. Del otro, la veterana: Trouville, mucho más antigua y ya célebre en el siglo XIX como puerto pesquero y como la “Reina de las playas”. Fue en Trouville donde los pintores impresionistas montaban sus caballetes, y donde la burguesía parisina veraneaba incluso antes de que Deauville existiera. Hoy en día, ambas ciudades comparten la misma estación de tren, el mismo estuario y una sana rivalidad: Deauville representa la elegancia, mientras que Trouville conserva un encanto más popular y auténtico. Si cruzas el puente podrás pasear por los muelles animados, saborear mariscos en las terrazas, descubrir las callejuelas en pendiente y la hermosa lonja de pescado, o subir hasta el mirador de la villa Montebello, un museo que cuenta la historia del turismo costero. En pocas palabras, visitar Deauville sin echar un vistazo a Trouville sería perderse la mitad del cuadro.

+1 million de voyages avec Ryo

Visita ciudades con nuestras audioguías. Recorre las calles más bellas, saborea cada anécdota.

Google Play

Tu ritmo, nuestras audioguías

Google Play