

©Baku CC BY-SA 4.0. <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0/deed.fr>via Wikipedia Commons
Al salir del parque de la Villa Comunale, llegas a la Piazza Vittoria, la Plaza de la Victoria. Recibe su nombre por la famosa batalla de Lepanto, que enfrentó a cristianos y otomanos en 1571. A ti quizás no te diga mucho así de entrada, una vieja batalla del siglo XVI… pero en realidad fue un acontecimiento clave en la historia de Europa. La victoria de la coalición cristiana sobre el Imperio otomano tuvo enormes repercusiones: marcó el fin de su expansión y dividió el Mediterráneo en dos zonas de influencia. En el bando cristiano, se interpretó como una intervención divina. En Nápoles, como muestra de agradecimiento a la Virgen por su ayuda, se construyó la iglesia de Santa Maria della Vittoria, que dio nombre a la plaza. Puede que no veas ninguna iglesia a tu alrededor, pero está ahí. Mira detrás de la estatua, verás una manzana con dos edificios beige y uno rojo. Pues bien, el edificio beige de la esquina, es en realidad una iglesia. Si no te lo crees, entra a curiosear. En cuanto a la estatua frente a ti, representa a Nicola Amore. Fue magistrado, jefe de policía y, sobre todo, un gran alcalde de Nápoles, responsable de importantes transformaciones urbanas. La estatua estaba originalmente en la intersección de dos grandes avenidas, en lo que hoy es la Piazza Nicola Amore. Pero fue desplazada en mayo de 1938 con motivo de la visita de Hitler, que vino a saludar a la Marina Real italiana y a celebrar la alianza entre ambos regímenes. Para dejar el recorrido libre de obstáculos, se decidió retirar todo lo que pudiera entorpecer el paso del desfile que acompañaba al dictador. Y ahora, seguimos.






