
La estatua de Atlas
Levanta la vista hacia el tejado del Palacio Real de Ámsterdam: esa imponente figura es Atlas. En la mitología griega, Atlas era un titán, una antigua divinidad castigada por Zeus tras combatir a los dioses del Olimpo. Su condena es terrible: debe sostener la bóveda celeste sobre sus hombros por toda la eternidad. A menudo se le representa, por error, como si cargara la Tierra, pero aquí también lo que sostiene es el firmamento, no nuestro planeta. Esta idea es esencial para poder comprender la estatua. En esta representación del Palacio Real de Ámsterdam, Atlas simboliza una fuerza extraordinaria, pero también el orden del universo que se alza sobre la ciudad. La figura, de unos seis metros de altura, corona la fachada trasera del antiguo Ayuntamiento de Ámsterdam, convertido en palacio real a comienzos del siglo XIX. Y forma parte del decorado simbólico concebido en el siglo XVII para resaltar el poder, la sabiduría y el buen gobierno de la ciudad. Su diseño se debe al escultor Artus Quellinus, responsable de buena parte del conjunto escultórico del edificio. Tras su reciente restauración, Atlas continúa custodiando la ciudad desde las alturas como un recordatorio monumental de la ambición de Ámsterdam durante su edad de oro.
Vos commentaires, idées et suggestions
Aucun avis pour le moment






