

Fuente Pirja
Frente a ti está la Fuente Pirja, uno de los monumentos más curiosos de Split. Esta escultura de bronce, también conocida como “Figa i Pirja”, se encuentra en la calle Marmontova desde 1998. Fue creada por el escultor croata Kažimir Hraste y tiene un valor histórico muy especial, ya que fue el único monumento levantado en los difíciles años noventa, una época marcada por la reconstrucción económica tras la guerra de independencia croata. La obra se compone de dos elementos: un gran recipiente en el suelo y la escultura que sobresale del muro. Fíjate bien en esa mano cerrada de bronce: el pulgar se coloca entre el índice y el corazón, formando lo que aquí llaman el gesto de la “figa”. No es un gesto vulgar, sino un símbolo de la terquedad y la resiliencia del pueblo croata frente a la adversidad. El agua que brota de la mano y cae en el embudo —“pirja” en croata— no es un simple detalle decorativo, sino que representa el movimiento constante de la vida urbana, el progreso que sigue adelante incluso en los momentos más oscuros. Provocadora y llamativa, la fuente se convirtió enseguida en un emblema de Split. Los habitantes interactúan tanto con ella que ha tenido que ser restaurada varias veces en una fundición artística de Zagreb. Al contemplarla, no ves solo una fuente, sino un testimonio artístico de la determinación croata, un símbolo de resistencia transformado en arte público que sigue llamando la atención de quienes pasan y que recuerda la historia reciente de esta hermosa ciudad dálmata. Dedícale un instante para apreciar esta fusión única de arte contemporáneo y memoria colectiva, en pleno corazón del centro histórico de Split.







