

Bienvenido a la Plaza de San Antonio, una de las plazas más importantes de Cádiz. En origen, este espacio no era más que un terreno a las afueras de la ciudad, conocido como el Campo de la Jara por el pozo que abastecía de agua a los vecinos. Todo cambió en el siglo XVII, cuando se levantó aquí un pequeño ermita dedicado a San Antonio de Padua. La iglesia actual, que tienes delante, data de 1669, y su fachada barroca del siglo XVIII es uno de los mejores ejemplos del estilo gaditano, con sus columnas corintias y la figura de San Antonio presidiendo el conjunto. Alrededor de la plaza verás grandes edificios residenciales del siglo XIX que recuerdan el pasado burgués del barrio. El más destacado es el Casino Gaditano, justo a tu espalda: tras su discreta fachada rosada se esconde un espectacular patio neomudéjar inspirado en la Alhambra, considerado uno de los interiores civiles más bellos de la ciudad. A su derecha, la Casa Palacio Arámburu llama la atención con su fachada decimonónica y sus toques azules; tampoco se puede visitar, pero ilustra a la perfección la elegancia del Cádiz burgués. La plaza está además flanqueada por la Biblioteca Provincial y los edificios de la Diputación, recordando su función administrativa y cultural. Pero San Antonio es, sobre todo, un lugar cargado de memoria: el 19 de marzo de 1812 se proclamó aquí públicamente la primera Constitución española, “La Pepa”, redactada mientras Cádiz resistía al ejército napoleónico. Fue un momento decisivo para el liberalismo español, y la plaza llevó durante un siglo el nombre de Plaza de la Constitución. Al cruzarla, caminas por un espacio que combina la vida cotidiana con uno de los grandes símbolos de la historia constitucional y festiva de Cádiz.






