

Las Tours Broërec’h
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Ante ti se alza uno de los grandes símbolos de Hennebont: la puerta y las majestuosas Tours Broërec’h. Construida en el siglo XV sobre las murallas de la Ville-Close, esta monumental puerta se tomaba la seguridad muy en serio: protegía el acceso oriental de la ciudad y controlaba directamente el camino hacia Vannes. Con sus dos enormes torres, su puente levadizo y su camino de ronda coronado por matacanes, era una auténtica fortaleza diseñada para frenar en seco a cualquier atacante.
Pero hacia el final del reinado de Luis XIII, las guerras se alejan y la construcción pierde su función defensiva. La puerta se convierte entonces en prisión y pasa a conocerse oficialmente como la «Porte-Prison», o «Puerta-Prisión», llegando incluso a dar nombre a la rue de la Prison, por la que hoy puedes pasear. Entre estos sombríos muros estuvieron encerrados, entre otros, desertores que se negaban a trabajar en la canalización del Blavet, así como la célebre bandida bretona Marion du Faouët.
Detenida en 1746, esta temida jefa de una banda del siglo XVIII fue encarcelada aquí después de ser marcada a fuego con la letra V, de voleuse, «ladrona», y azotada públicamente. Muy lejos de esa imagen idealizada de una especie de Robin Hood con cofia bretona que a veces se le atribuye hoy, esta temida criminal no atacaba únicamente a los poderosos, sino que también sembraba un miedo muy real entre los campesinos. Pero si originalmente todo este dispositivo estaba pensado para cerrarles la puerta en las narices a los indeseables, hoy ocurre justo lo contrario: las torres te reciben con los brazos abiertos y te invitan a descubrir el museo de las Tours Broërec’h.
Es una ocasión perfecta para adentrarte en la historia local y descubrir trajes bretones, piezas de cerámica y maquetas a lo largo de diez salas, en pleno corazón de un monumento único que ha tenido muchas vidas.
Ce point d'intérêt est présent dans les parcours ...
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