
Trinity College
1/17

Dublín, Irlanda
Esta es la versión corta del recorrido, ideal para descubrir los lugares imprescindibles de la ciudad de un vistazo. Para quienes tengan ganas de saber más, también está disponible el recorrido completo, con el que podrán explorar la ciudad hasta en sus rincones menos conocidos. Esta visita por el centro histórico de Dublín te invita a retroceder en el tiempo, entre catedrales medievales, elegantes plazas georgianas y callejuelas empedradas llenas de música. A lo largo del recorrido, descubrirás el legado vikingo, las huellas de grandes escritores y los lugares que forjaron la identidad única de la capital irlandesa. Una forma sencilla e inmersiva de explorar el cálido corazón de Dublín a tu propio ritmo.

Trinity College
1/17

La historia de Irlanda
2/17

The Book of Kells
3/17

La estatua de Molly Malone
4/17

Dublín en 3 datos
5/17

George’s Street Arcade
6/17

Dublin City Hall
7/17

El Castillo de Dublín
8/17

Christ Church Cathedral
9/17

Dublinia Museum
10/17

Irish Music Wall of Fame
11/17

El barrio Temple Bar
12/17

Ha'penny Bridge
13/17

O'Connell Street y el Spire de Dublín
14/17

El Museo Nacional de Cera
15/17

Los frescos del Bloom Hotel
16/17

El antiguo Parlamento
17/17
Ene.
5°
Feb.
5°
Marzo
7°
Abril
8°
Mayo
11°
Junio
14°
Julio
16°
Ago.
16°
Sept.
14°
Oct.
11°
Nov.
8°
Dic.
5°
Durante el año, la temperatura media se encuentra generalmente al rededor de los 9°C debido a un clima oceánico fresco y húmedo. En enero y febrero, tenemos las temperaturas más bajas del año con mínimas de al rededor de 5°C. Al contrario, las temperaturas más altas se concentran en julio y agosto con máximas al rededor de los 18°C. Finalmente, los meses más expuestos a las lluvias son los meses entre junio y agosto y los meses entre octubre y diciembre. Para aprovechar tu viaje, los meses entre junio y septiembre son los más aconsejados para una estadía a pesar de los posibles chaparrones.
Construimos nuestros recorridos en forma de bucles para que puedas empezar fácilmente el recorrido en el punto más cercano a ti, y la ruta se adapte automáticamente. Si estás cerca, te recomendamos como punto de partida ideal el Trinity College.
Park Rite: 59-62 Drury St En Dublin, la circulación y el estacionamiento son dos verdaderos dolores de cabeza. La primera no es fluida y debemos conducir a la izquierda y respecto al segundo, es muy costoso. Como siempre existe el riesgo, la policia aconseja estacionar siempre tu vehículo en parkings subterráneos con vigilancia, minimizando así los robos o las infracciones. Sobre todo por que los coches extranjeros son el blanco principal. Cuando reserves tu hospedaje, ten el reflejo de verificar si un lugar de estacionamiento está incluído. Esto puede ser conveniente según la duración de tu estadía en la capital irlandesa.
Durante nuestra visita, te llevaremos al Trinity College. Para evitar incovenientes de último minuto, debes saber que este sitio está sujeto a horarios de apertura y cierre. Asegúrate de hecharle un vistazo antes de comenzar. Dublín te propone una cobinación de ventajas y descuentos en transporte y actividades gracias al Dublín Pass. Una buena alternativa para descubrir la ciudad a tu ritmo y aprovechar sus ofertas.
Explorez le monde en totale liberté, à pied au cœur des villes ou au fil des routes. Nos guides audios transforment chaque destination en une découverte culturelle immersive et unique.
La época ideal para visitar Dublín va de junio a septiembre, cuando las temperaturas son más suaves, con máximas en torno a los 18°C en julio y agosto. El clima oceánico de la ciudad se mantiene templado pero húmedo durante todo el año, con una temperatura media de 9°C. El verano ofrece días más largos y un ambiente animado, aunque los chubascos siguen siendo posibles. Los meses de invierno, enero y febrero, son los más fríos, con mínimas en torno a los 5°C, pero Dublín conserva su encanto con sus cálidos pubs y su ambiente festivo. La primavera y el otoño son buenas alternativas con menos turistas, aunque el tiempo es más imprevisible.
Una estancia de tres días te permite descubrir cómodamente lo esencial de Dublín. En dos días, puedes explorar el centro histórico, visitar el Trinity College y su famosa biblioteca, pasear por Temple Bar y descubrir las principales catedrales. Un día adicional te da tiempo para profundizar en algunos barrios, visitar la Guinness Storehouse o la destilería Jameson, y disfrutar del ambiente de los pubs tradicionales. Si dispones de cuatro días o más, podrás añadir excursiones por los alrededores como la península de Howth o las montañas de Wicklow. Dublín se presta perfectamente a un descubrimiento a pie, lo que te permite apreciar plenamente su ambiente único.
Dublín es una ciudad muy accesible que se visita fácilmente a pie, sobre todo en el centro histórico donde se concentra la mayoría de las atracciones. Para las distancias más largas, la red de transporte público incluye numerosos y frecuentes autobuses, dos líneas de tranvía (el Luas) que atraviesan la ciudad, y el tren urbano DART que bordea la costa. Los taxis están disponibles pero pueden resultar caros en horas punta. La bicicleta de alquiler compartido constituye una excelente opción con numerosas estaciones por toda la ciudad. La Leap Card, tarjeta recargable válida en todos los transportes públicos, te hará ahorrar en tus trayectos. Como el centro de la ciudad es relativamente compacto, caminar sigue siendo a menudo la manera más agradable de descubrir Dublín.
El aeropuerto de Dublín se sitúa a unos 10 kilómetros al norte del centro de la ciudad, y varias opciones están disponibles para llegar a tu alojamiento. El autobús Aircoach y el Airlink Express ofrecen conexiones directas y regulares hacia el centro en unos 30 minutos según el tráfico. Los autobuses públicos ordinarios son una alternativa más económica pero con más paradas. Los taxis siguen siendo prácticos, sobre todo si viajas en grupo o con mucho equipaje, pero prevé un presupuesto mayor. Algunos hoteles ofrecen lanzaderas privadas que conviene reservar con antelación. No existe enlace ferroviario directo, pero puedes combinar autobús y tren según tu destino final. La duración del trayecto varía generalmente entre 20 y 45 minutos según el medio de transporte elegido.
Dublín está repleta de lugares fascinantes que cuentan su historia milenaria. El Trinity College y su biblioteca, que alberga el Book of Kells, constituyen una parada obligada, al igual que las catedrales medievales de San Patricio y Christ Church. Temple Bar vibra con música tradicional mientras que el castillo de Dublín es testimonio de siglos de historia. Los amantes de la literatura apreciarán el Writers Museum y las huellas de Joyce en la ciudad. Phoenix Park ofrece un paréntesis de verdor, y la Guinness Storehouse encantará a los aficionados a la célebre cerveza negra. La audioguía Ryo te acompaña en el descubrimiento del centro histórico con un recorrido comentado que conecta estos lugares emblemáticos revelando las historias ocultas de los callejones adoquinados y las plazas georgianas.
Dublín sigue siendo una capital europea relativamente cara, sobre todo en temporada alta. Para el alojamiento, los precios varían mucho según el barrio y la época, pero prevé un presupuesto considerable para el centro de la ciudad. Las comidas en los pubs tradicionales suelen ofrecer una buena relación calidad-precio, mientras que los restaurantes pueden ser más costosos. Las entradas de las principales atracciones turísticas se suman rápidamente, así que piensa en comprobar los posibles pases turísticos o descuentos para estudiantes. El transporte público sigue siendo asequible con la Leap Card. Para salir, una pinta en un pub forma parte de la experiencia dublinesa imprescindible. Un presupuesto diario medio por persona debe incluir alojamiento, comidas, visitas y transporte, pero varía considerablemente según tus elecciones y la temporada de tu visita.
El castillo de Dublín, sede del poder británico durante siglos, abre el relato, que continúa en la General Post Office de O'Connell Street, cuya fachada aún conserva las huellas del Alzamiento de Pascua. La cárcel de Kilmainham, algo más al oeste, pone rostro a esa historia: por sus galerías y su patio de ejecuciones pasaron casi todas las figuras de la independencia.
El museo EPIC, instalado en los antiguos muelles, aborda la otra cara, la de la emigración y la diáspora, mientras que el Museo Nacional de Irlanda conserva los objetos de la Edad del Hierro y los tesoros celtas. La audioguía Ryo propone un recorrido dedicado a Dublín que une estos lugares de memoria y cuenta cómo la ciudad pasó de la dominación colonial a la capital de hoy.
Pocas ciudades han dado tantos escritores: Jonathan Swift, Oscar Wilde, Bram Stoker, William Butler Yeats, James Joyce, Samuel Beckett o Seamus Heaney nacieron o estudiaron aquí, y varios recibieron el Premio Nobel. La Unesco distinguió además a Dublín como ciudad de la literatura, un título que se nota en la densidad de librerías y de lecturas públicas.
Sobre el terreno, eso se traduce en lugares que recorrer: la casa dedicada a Joyce y el itinerario del Ulises por las calles del centro, la estatua de Wilde en Merrion Square, la biblioteca Marsh y sus estanterías del siglo dieciocho o los pubs donde se reunían los escritores. Un museo de la literatura completa el conjunto con manuscritos y grabaciones.
Los chubascos pasan rápido, pero vuelven a menudo: conviene tener alternativas a cubierto. El Museo Nacional de Irlanda, la National Gallery y la biblioteca Chester Beatty se visitan gratis y llenan sin esfuerzo una mañana. Las grandes catedrales, Christ Church y San Patricio, ofrecen también refugio y una buena inmersión en el pasado medieval de la ciudad.
Las antiguas galerías comerciales del centro, como el George's Street Arcade, permiten pasear en seco, y los pubs siguen siendo el refugio más natural a última hora de la tarde, a menudo con música. Mejor llevar una chaqueta impermeable que un paraguas, que el viento vuelve del revés enseguida, y vigilar el cielo: los claros llegan a veces en pocos minutos.
La cocina dublinesa es sencilla y generosa: estofado de cordero cocinado a fuego lento, coddle a base de salchichas y patatas, boxty y otras tortas de patata, soda bread servido con mantequilla local, sin olvidar las cremas de marisco y el pescado rebozado con patatas fritas. Un desayuno irlandés completo hace las veces de comida sin problema.
En cuanto a las bebidas, la stout oscura es el emblema de la ciudad y las cervecerías artesanales han ampliado desde entonces la oferta; el whiskey irlandés, destilado tres veces, se prueba a menudo en visitas guiadas por las antiguas destilerías del barrio de las Liberties. Los mercados cubiertos y las cafeterías del centro ofrecen además quesos y pasteles para probarlo todo sin pasar por el pub.
Aucun avis pour le moment