Consejos

Hagamos un pequeño paréntesis en tu visita para presentarte rápidamente otros puntos de interés que no pudieron ser incluídos en tu itinerario. Comencemos con el imperdible Museo de las Sagas, donde varios eventos clave del pasado de Islandia y su gente cobran vida, gracias a la puesta en escena de personajes de cera más reales que los de verdad. Entre los temibles antepasados vikingos, los desastres naturales en abundancia y el episodio de la peste negra, se comprende mejor la fuerte y tenaz personalidad de la población local. Justo al lado del museo, y si has venido un fin de semana, no te pierdas el Kolaportið, el único mercadillo del país. En los pasillos de este cúmulo de baratijas se encuentra sin duda el recuerdo perfecto para llevarte de la isla. ¿Por qué no un hermoso tejido de punto islandés para presumir en las fiestas de fin de año o delicias locales para que tus seres queridos las descubran? Otra institución imperdible, para descubrir el arte islandés a lo largo de los 1200 años de su historia, es el Museo Nacional. Desde la época de la colonización hasta las décadas más recientes, se han conservado más de 2000 piezas y obras de arte para su exhibición diaria al público en general. Los cuernos vikingos se codean con las máscaras rituales y los magníficos colores de los vitrales medievales compiten con los de las fotografías más modernas. En resumen, acercarse a la cultura islandesa nunca ha sido tan real. ¿Y si ahora nos distanciamos un poco? Al ampliar nuestro perímetro, más allá del núcleo de Reykjavik, los descubrimientos siguen apareciendo en nuestro camino. En el lado de tierra firme, ve a dar una vuelta al Perlan, literalmente la "perla" en español. Anteriormente utilizada para almacenar agua caliente de origen geotérmico, esta estructura de 25m de alto, es ahora un museo y centro de exposiciones ultramoderno. De una manera completamente lúdica, adultos y niños pueden aprender cosas buenas sobre la naturaleza y las especificidades islandesas como volcanes, geotermia, auroras boreales, glaciares, etc. El plus de la visita, una terraza panorámica se encuentra en el cuarto piso y un planetario acompañado de un gran restaurante comparten el nivel superior. Frente a la ciudad, se encuentra la isla Viðey. Accesible en barco todos los días en verano y solo los fines de semana en invierno, este pedazo de tierra es una hermosa experiencia para los amantes de la historia y la cultura que buscan un lugar tranquilo y salvaje. En el lugar no hay habitantes, sino ruinas que datan de la época colonial y antiguas construcciones que han sobrevivido al tiempo. Aparte de esto, dos grandes proyectos artísticos también animan la isla. El “Milestone Project” de Richard Serra y la Torre Imagine Peace de Yoko Ono. En ciertas épocas del año, esta última emite en la noche rayos de luz que simbolizan el mensaje de paz de John Lennon. A una hora de Reykjavik, entre dos campos de lava cubiertos de musgo verde, nos encontramos con maravillas insólitas de la naturaleza. Playa de arena negra, lagos de colores sobrenaturales y zonas geotérmicas, hay que abrir los ojos y tener cuidado donde pisas. Entre sus emocionantes sitios, algunos son especialmente imperdibles. ¡Toma nota! Primero, dirígete a la famosa Laguna Azul. No, no es el nombre de un cóctel, sino el de un balneario compuesto por piscinas de agua caliente azul lechosa, casi naturales. Y sí, no es un mito, a los islandeses les encanta bañarse. Además, entre el frío exterior y los beneficios dermatológicos de las piscinas, ¡los entendemos! ¡No dudes en unirte a ellos! En Islandia, son pocos los que no conocen el “Círculo Dorado”. Detrás de este nombre encantador se agrupan tres sitios naturales muy sorprendentes. El Parque Nacional de Thingvellir, la zona geotérmica de Geysir y la cascada de Gullfoss son de hecho lugares locos para incluir en el programa de un día. El primero con su espectacular geología y su fascinante historia milenaria está catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El segundo es famoso por sus dos géiseres, uno de los cuales apareció hace unos 10000 años. La duración e intensidad de su erupción son impredecibles. Pero eso es lo que genera la curiosidad, la sorpresa y la satisfacción general de los visitantes de paso. En cuanto a la tercera, es una de las cascadas más espectaculares de Islandia. Se divide en dos columnas de agua de 32 metros de altura. El paisaje y el poder del agua te fascinarán. Con toda esta información, tienes algo que hacer si decides quedarte un rato en la región.

+1 million de voyages avec Ryo

Visita ciudades con nuestras audioguías. Recorre las calles más bellas, saborea cada anécdota.

Google Play

Tu ritmo, nuestras audioguías

Google Play