

Teatro Carlo Felice
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Unas notas de canto lírico bastan para anunciar el mundo que se esconde justo frente a ti. En 1828, tras dos años de obras dirigidas por el arquitecto Carlo Barabino, se inauguró el teatro Carlo Felice… aunque todavía no estuviera terminado. ¿Falta de presupuesto? No exactamente: simplemente, los últimos detalles no pudieron competir con la impaciencia y el entusiasmo de Génova por estrenar su primer gran escenario. En 1892, con motivo del 400.º aniversario del viaje de Cristóbal Colón, el edificio recibió su primer “lifting”. No faltó dinero ni invitados ilustres, aunque sí un tal Verdi, que rechazó componer una ópera a medida debido a su avanzada edad. Cuando el teatro lucía ya un nuevo aspecto, llegó la tragedia: durante la Segunda Guerra Mundial, el Carlo Felice fue prácticamente destruido. Uno de los mayores daños fue la explosión del techo tras el impacto de un proyectil británico. Las pérdidas fueron enormes y el que había sido uno de los teatros de ópera más hermosos de Italia quedó reducido a un esqueleto arquitectónico. Aquello fue demasiado: en 1991 comenzó su reconstrucción integral y, a una velocidad sorprendente, el teatro volvió a abrir sus puertas ese mismo año. Una auténtica revancha para un edificio sin el cual Génova no podría presumir hoy de una programación cultural de primer nivel.
Ce point d'intérêt est présent dans les parcours ...
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