

Consejos
Hagamos una pequeña pausa en la visita para darte algunas ideas de escapadas alrededor de Honfleur. Si te quedas un rato más en la ciudad, empieza por el Jardín de las Personalidades, un gran parque verde perfecto para descansar, justo al lado del Naturospace, un invernadero tropical donde revolotean cientos de mariposas. Muy cerca, la playa del Butin te ofrece aire marino y el lugar ideal para ver la puesta de sol. Un poco más arriba, sube hasta la capilla de Notre-Dame de Grâce para disfrutar de uno de los panoramas más bonitos del estuario y del Puente de Normandía. Este puente merece por sí solo la visita: cruzarlo es una experiencia espectacular, y al otro lado te espera Le Havre, ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, sorprendente por su arquitectura moderna y su museo de arte impresionista. Si prefieres la naturaleza, pon rumbo al Marais Vernier, con sus paisajes intactos: cigüeñas, casas de entramado de madera y praderas hasta donde alcanza la vista. Para un encanto costero más tranquilo, acércate a Villerville, un bonito pueblo entre Honfleur y Trouville, lejos de las multitudes. Si sigues un poco más, llegarás a Deauville y Trouville, dos ambientes distintos pero complementarios: de un lado, la elegancia de los paseos marítimos, las tiendas de lujo y el casino de Deauville; del otro, el sabor auténtico de los restaurantes de marisco y el mercado de pescado de Trouville. Hacia el interior, Pont-l’Évêque y el Pays d’Auge te abren las puertas de una Normandía auténtica, con quesos, sidra y pueblos de postal. Y si cuentas con más tiempo, Houlgate y Cabourg te esperan con su ambiente familiar y romántico, mientras que a una hora de carretera, Étretat despliega sus espectaculares acantilados, de los más impresionantes de toda la costa normanda. Como ves, tienes mil formas de alargar tu visita más allá del centro histórico de Honfleur: naturaleza, mar, cultura o gastronomía… ¡aquí hay para todos los gustos!







