

El nacimiento de la cadena Casino
Estás frente a la librería Forum, pero ¿sabías que te encuentras en uno de los lugares más emblemáticos de la historia del comercio francés? Aquí mismo, en 1898, nació el imperio Casino, una de las mayores cadenas de distribución de Francia. La historia empieza de forma inesperada. En 1856, el Casino Lyrique abrió sus puertas en esta calle: un café-cantante de estilo morisco pensado para entretener a la burguesía de la ciudad. Pero en 1858, el negocio quebró y cerró definitivamente. Este edificio, que parecía destinado al fracaso, acabaría siendo el punto de partida de una aventura comercial fuera de lo común. En 1861, el limonadero Bréchard transformó el lugar en una tienda de alimentos, conservando el nombre “Casino” que figuraba en la fachada. Jean-Claude Perrachon, un comerciante visionario, tomó las riendas, pero fue la llegada de su yerno, Geoffroy Guichard, la que cambiaría el rumbo de la historia. En 1898, Guichard asumió la gestión de la tienda familiar y fundó la “Société des Magasins du Casino”, marcando el inicio de una auténtica revolución en el comercio minorista. En una época en la que la industria alimentaria como tal no existía, Guichard innovó creando un sello de calidad y vendiendo todos sus productos bajo una misma marca: Casino. En 1906 abrió sus propias fábricas para producir directamente sus artículos, algo inédito en aquel momento. Su espíritu innovador no se detuvo ahí: implantó una política social avanzada para la época, implicando a sus empleados en el desarrollo de la empresa, otorgando primas por nacimiento, seguros de defunción y apoyando a sus equipos durante las guerras mundiales. Tras la Primera Guerra Mundial, la empresa creció rápidamente. En la década de 1930, Casino apoyó la fundación de un club de fútbol cuyos jugadores lucen con orgullo el color verde de la marca y cuyo estadio lleva hoy el nombre de Geoffroy Guichard. En 1948, Casino se convirtió en uno de los primeros autoservicios de Francia, revolucionando el comercio de proximidad. La innovación siguió en los años cincuenta: con la llegada de los frigoríficos, Casino inventó la fecha de caducidad y puso en marcha sus camiones frigoríficos blancos, llevando productos frescos incluso a los pueblos más remotos. Durante la Segunda Guerra Mundial, la empresa destacó por su compromiso con empleados y clientes, garantizando condiciones laborales dignas y apoyando a las familias de los soldados. Tras la guerra, continuó expandiéndose e innovando. En 1977, un café abrió en la tienda histórica de Saint-Étienne, marcando el inicio de la introducción de cafeterías en los grandes almacenes Casino, ofreciendo así una experiencia de compra completa. Desde este lugar histórico, Geoffroy Guichard construyó un imperio comercial que hoy se extiende por todo el mundo. De la pequeña tienda de alimentos a los hipermercados internacionales, aquí empezó toda la historia de la gran distribución francesa. Y cuando visites la librería, recuerda: caminas sobre un suelo histórico, aquel en el que, hace más de 125 años, nació uno de los mayores éxitos comerciales de Francia.







