

Palazzo Bernardini
©Sailko, CC BY 3.0
La arquitectura del Palazzo Bernardini destaca por su estilo manierista inspirado en las grandes residencias florentinas. Su imponente fachada se distingue por el uso de piedra rústica en la planta baja, columnas planas integradas en el muro inspiradas en el estilo dórico de la Antigua Grecia y un gran portal monumental decorado, mientras que el primer piso presenta ventanas geminadas, es decir, divididas en dos partes por una fina columna central de piedra. Tómate también un momento para observar las contraventanas típicas de Italia que se abren desde abajo; divididas en dos partes horizontales, permiten levantar la sección inferior para dejar pasar el aire sin perder protección frente a la luz y las miradas del exterior. Son muy comunes en Toscana, especialmente en Lucca, donde las calles estrechas ayudan a preservar la intimidad de sus habitantes. Construido a comienzos del siglo XVI a lo largo de la antigua Via Francigena, la ruta que recorrían los peregrinos camino de Roma, el palacio es conocido hoy sobre todo por la famosa “piedra del diablo”, visible en la primera ventana a la derecha de la entrada. Acércate, no tengas miedo. Si observas con atención el marco de esta ventana, notarás que una de las piedras está ligeramente curvada, como si hubiera sido deformada o retorcida. Según la leyenda local, la familia Bernardini mandó demoler los edificios que se encontraban frente al palacio para dejar pasar más luz, entre ellos una pequeña iglesia que albergaba una imagen de la Virgen María. Privado de esta protección divina, el Diablo habría quedado entonces libre para actuar; se habría burlado del arquitecto asegurando que nunca lograría terminar el palacio, antes de tocar con sus garras la última piedra de la ventana y deformarla para siempre. Posteriormente se habrían hecho varios intentos para enderezarla, incluso con la ayuda de estructuras de hierro, pero todos habrían fracasado. Sin embargo, no te preocupes, finalmente la piedra del diablo no impidió que el palacio se mantuviera en pie.







