

Molja fyr
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¿Has notado las casas de madera de la calle Molovegen? Esta calle, situada entre la ciudad y el mar, es un valioso testimonio del pasado de Ålesund, ya que estas casas tradicionales que la bordean se encuentran entre las pocas que sobrevivieron al terrible incendio de 1904 que devastó la ciudad. Estas construcciones, con sus fachadas de colores y sus tejados inclinados, permiten imaginar cómo era Ålesund antes de su reconstrucción en estilo Art Nouveau. Hoy algunas de estas casas albergan talleres de artesanos, galerías, restaurantes e incluso el museo de la pesca, en un entorno auténtico y pintoresco que recuerda a las pequeñas ciudades costeras. Al final del muelle se alza el faro de Molja, uno de los símbolos de la ciudad. Este pequeño faro rojo, construido en 1858, ha guiado a los barcos durante más de 165 años, sobreviviendo tanto al incendio de 1904 como a las tormentas del Atlántico. Aún sigue en funcionamiento y marca la entrada al canal de Brosundet con una luz intermitente que se apaga cada seis segundos, guiando a los marineros mediante un sistema de colores verde, blanco y oscuro que indica si las aguas son seguras. Este faro fue uno de los primeros de Noruega en ser automatizado, ya en 1889, lo que permitió garantizar una navegación fiable sin intervención humana. El muelle ofrece además una vista excepcional de la ciudad, el puerto y los Alpes de Sunnmøre. En 2007 el faro fue transformado en una habitación de hotel única, la “Habitación 47”, que propone una experiencia muy especial dentro de este monumento histórico. Los visitantes pueden pasar la noche en un faro que sigue en servicio y despertarse con el sonido de las olas. Si te apetece, camina hasta el final del muelle para disfrutar del aire del mar y contemplar Ålesund desde otra perspectiva.
Ce point d'intérêt est présent dans les parcours ...
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