Puente Bolognesi

Shutterstock

Antes de bajar las escaleras, acércate al puente Bolognesi para contemplar el espectáculo. Abajo escucharás el estruendo de las aguas del río Chili. Y si levantas la mirada hacia el horizonte, tendrás frente a ti a los tres famosos guardianes de Arequipa: el Misti, el Chachani y el Pichu Pichu.

Para los arequipeños, estas montañas son divinidades vivas y protectoras cuya ira se teme, pero que también protagonizan algunas de las leyendas más bellas de la ciudad. Mira ahora el Pichu Pichu, a la derecha. ¿No notas nada?

Fíjate bien en el perfil de su cresta. Los habitantes de la zona ven en ella la silueta de un hombre tumbado boca arriba, con los brazos cruzados y el rostro vuelto hacia el cielo. Es la famosa leyenda de El Indio Dormido.

Cuentan que hace muchísimo tiempo el Pichu Pichu se enamoró perdidamente de su vecina, la majestuosa montaña Chachani. Pero los dioses, celosos de aquel amor, prohibieron su unión. Con el corazón roto, el Pichu Pichu se tumbó para siempre, negándose a permanecer despierto sin su amada.

El Misti, en cambio, con su cono casi perfecto dominando la ciudad, tiene una fama mucho más temperamental. Se cuenta que el nombre de Arequipa habría nacido a sus pies, cuando el inca Mayta Cápac, maravillado por la belleza del volcán, se detuvo allí pronunciando las palabras Ari quepay: “Aquí me quedo”. Otra creencia popular afirma que el Misti fue en otro tiempo un jefe cruel al que el dios del Sol convirtió en una montaña de fuego para castigarlo por su maldad, condenándolo a rugir bajo tierra para toda la eternidad.

Los arequipeños cuentan además que antiguamente un pequeño volcán intentaba crecer a su lado para llegar a ser todavía más terrible que su padre. Para evitar lo peor, un sacerdote de la zona habría colocado enormes aros de hierro alrededor de su cuello, encadenándolo para siempre e impidiéndole crecer. Pero el misterio no se esconde únicamente en las cumbres de los volcanes.

También fluye justo bajo tus pies. En las noches de crecida o de fuerte viento, si aguzas el oído sobre el río Chili, quizá escuches los murmullos de la Sirena del puente sobre el que te encuentras. La leyenda cuenta que una sirena vive en las profundidades del río, esperando pacientemente el regreso de su misterioso amante.

Con su canto hipnótico atraería hacia las oscuras aguas del puente a los paseantes demasiado curiosos. Así que, si esta noche escuchas una dulce voz, ten cuidado y, sobre todo, ¡no te asomes demasiado si no quieres acabar formando parte del folclore de la ciudad!

-16.397829, -71.541282Ouvrir dans Google Maps
+1 million de voyages avec Ryo

Visita ciudades con nuestras audioguías. Recorre las calles más bellas, saborea cada anécdota.

Google Play

Vos commentaires, idées et suggestions

Aucun avis pour le moment

Tu ritmo, nuestras audioguías

Google Play