

La Casa del Almirantazgo
Al llegar a la isla de Skeppsholmen, es casi imposible no fijarte en esta elegante construcción de tonos rosados, encaramada en lo alto de una colina. Aunque su diseño, con líneas suaves y un aire romántico, pueda hacer pensar otra cosa, la historia que guarda es muy distinta. Símbolo de la época en que Suecia era una gran potencia naval, la Casa del Almirantazgo se construyó en 1650 para alojar al consejo superior de la marina. En aquel entonces tenía una oficina, una sala de audiencias y un almacén para las velas. Cuando la flota se trasladó a la ciudad de Karlskrona en 1680, el edificio empezó a usarse como archivo nacional, sobre todo tras el incendio del antiguo palacio real en 1697. Más tarde se convirtió en granero y, ya en el siglo XVIII, en cuartel. Desde 1997, la Casa del Almirantazgo acoge oficinas.







