

El campanile y los palacios del poder
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El alto campanile llama la atención de inmediato. En sus orígenes, probablemente era una torre de vigilancia lombarda que más tarde se transformó en campanario. Sus almenas en forma de cola de golondrina y sus pequeñas logias de mármol blanco y verde suavizan la silueta, que en un principio era mucho más maciza.
¿Te has fijado en el reloj que da hacia el centro de la plaza? Solo tiene una aguja y funciona con un sistema de veinticuatro horas, tan raro como difícil de leer. Ahora que estás en el centro de la plaza, verás que dos palacios se enfrentan.
Por un lado, el Palazzo Pretorio, reconocible por los numerosos escudos que decoran su fachada, como si fueran las firmas de los magistrados que ejercieron aquí. Este edificio era el corazón del poder judicial de la ciudad: aquí se impartía justicia, a veces de forma pública, ante la mirada de los habitantes. Si tienes tiempo, puedes cruzar el portal: el patio interior es de acceso gratuito y merece la pena por sus frescos coloridos.
Al salir, frente a ti, verás el Palazzo Comunale. Desde hace más de siete siglos, este ayuntamiento ha estado en el centro de la vida política local. Tómate un momento para observar su fachada.
Sobre el balcón central, puedes ver el escudo de los Médicis, reconocible por sus famosas bolas, normalmente rojas sobre fondo dorado, que nos recuerdan que Pistoia estuvo bajo el control de Florencia. Pero fíjate en un detalle pequeño, discreto y lleno de misterio, a la izquierda de la ventana central del primer piso. Verás una cabeza esculpida.
Según la leyenda más conocida, representaría a Filippo Tedici, considerado el gran traidor de Pistoia. En el siglo XIV habría entregado la ciudad a un jefe militar enemigo, y esta cabeza se habría colocado aquí como símbolo de deshonra, para recordar su traición a todos. Sin embargo, existe otra interpretación.
Algunos historiadores creen que podría tratarse de un personaje completamente distinto, quizá un héroe local vinculado a una hazaña militar durante la campaña de Mallorca. A día de hoy, la duda sigue presente, y esta pequeña escultura continúa alimentando el debate.
Ce point d'intérêt est présent dans les parcours ...
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