

Catedral de San Gervasio
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¿Cómo no notar la imponente Catedral de San Gervasio que se alza frente a ti? Su fachada, ricamente decorada con entrelazados geométricos y un escudo de gran fineza, es testimonio de la habilidad de los artesanos escultores que parecen haber creado un verdadero "encaje de piedra". Sin embargo, detrás de estas elegantes ornamentaciones se esconde un edificio diseñado para la defensa, como lo prueban sus gruesos muros y las troneras visibles en sus dos torres.
Sin embargo, su característica más intrigante es su orientación hacia el norte, una verdadera anomalía para una iglesia católica, que tradicionalmente se orienta hacia el oeste. Esta singularidad es el resultado de un evento dramático ocurrido en 1703, conocido como el "Crimen de los Mayores". Ese año, Osorno, el alcalde de Valladolid, conocido por ser un notorio seductor, centró su atención en la esposa de un ciudadano influyente.
Este último, consumido por los celos, orquestó una campaña política para destituir a Osorno y a su adjunto, con el fin de tomar su lugar en la alcaldía. Los dos últimos, temiendo por sus vidas, buscaron refugio en la sacristía de la iglesia, pensando que estarían a salvo en un lugar sagrado. Pero el 12 de julio de 1703, un grupo de ocho hombres liderados por el nuevo alcalde y su cómplice penetraron en el recinto sagrado, arrancaron a los fugitivos de su refugio y los golpearon brutalmente hasta matarlos frente a la puerta misma de la iglesia.
Ante tal acto de violencia, la indignación fue total en todo Yucatán. El virrey ordenó la destitución del gobernador; en cuanto a los dos autores del crimen, fueron juzgados, condenados a muerte y colgados en Mérida. Pero el castigo no terminó allí: el obispo Don Pedro de los Reyes Ríos, considerando que la iglesia había sido profanada por el doble asesinato cometido en sus muros, ordenó su demolición parcial y su reconstrucción, con un fuerte simbolismo: la nueva fachada principal estaría orientada hacia el norte, dirección asociada con la penitencia en la tradición católica, como signo de expiación y reparación del sacrilegio cometido.
La catedral atravesó luego otros episodios de la historia de Yucatán. Durante la Guerra de las Castas, Valladolid pasó por diferentes manos antes de ser recuperada por las fuerzas gubernamentales en 1848. Los cañones utilizados en esa reconquista aún se conservan en la iglesia, recordando este periodo turbulento y simbolizando toda la historia movida de Valladolid.
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